A lo mejor la primera que va a quemarse en la caldera eterna soy yo, pero por ahora estoy fresca en este trópico primaveral, viendo cómo salieron chamuscados ciertos personajes en estas elecciones.

Personajes que se merecen esa copla del venezolano Miguel Otero Silva, escritor que con su obra ‘Las celestiales’ arrasó con humor fino y devastador con santos, ángeles y personajes que creen habitar a la diestra de Dios Padre, sentado en una enorme nube de algodón, muy serio, vigilando todo lo que sucede en esta tierra de pecadores.

Saco a colación algunas: “Los fieles ya no creyeron, en Santa Rosa de Lima, porque un día la sorprendieron con un capuchino encima…”

Saco a colación algunas: “Los fieles ya no creyeron, en Santa Rosa de Lima, porque un día la sorprendieron con un capuchino encima…”

-”Al Papa Ruperto XII, ni lo menciona la historia porque defecó una noche en la Silla Gestatoria..”

-“Nunca fue canonizado el humilde Cirineo, porque cargando la cruz sin querer se le fue un peo..”

Y así, ese libro incunable sigue. Respecto a los quemaditos, creo que esta les caería bien. “Hiciste lo que quisiste, San Ignacio de Loyola, pero quisiste ser Papa y te pisaste una bola”.

Excepto Angélica Lozano, Luis Eduardo Garzón y Robledo, a mi juicio, berracos, inteligentes, honestos, que merecían la curul y que van a hacer mucha falta en el Congreso, los demás ya olían a quemado desde antes.

Sus Egos (así, con mayúscula) no los dejaron verse en el espejo de la realidad.

Uribe, el más prepotente de todos, se puso de pechito de último en su lista cerrada creyendo que arrasaría y quedó por fuera. Afortunadamente, Paloma Valencia ya vuela sola. Es el momento de que tome distancias del Uberrimo, que está madurito para recoger frutas en su fértil hacienda Uberrima. Si Paloma no se distancia, poco futuro le veo; muy pocos quieren acercarse al Centro Democrático.

Vicky Dávila, otra señora prepotente e intocable que siempre grita, denigra e inventa. Creyó subir como palma sin darse cuenta de que era coco, plop. Si regresa al periodismo, le sugiero que lo haga con más objetividad y sensatez, si se puede. Esos abrazos asfixiantes con los que casi le saca el aire a Paloma sobraban.

Polo Polo, ufff, qué alivio para Colombia sacárselo de encima. Nunca fue representante de los afrodescendientes, usurpó y se convirtió en una piedra en el zapato, en una curul que jamás debió tener.

Creo que Lina Garrido es la que jamás se quitó el sombrero de vaquero. Nos confundió cuatro años con ‘el lejano Oeste’ de las películas en las que nadie se quitaba el ‘artefacto’ ni para dormir.

Es conveniente que lo guarde en un closet con naftalina y solo lo luzca en las fiestas del joropo o las corralejas.

Katheryne Miranda, sus alaridos se escuchaban hasta por internet. ¡Qué intensidad! Qué verborrea para jamás pedir nada importante. Carlos Pinzón con su cara adusta de general activo y ojos fijos, pues no convenció. Tampoco Motoa y muchísimos que se quedaron son los crespos hechos.

Toca esperar a mayo para volver al circo. Ya me está dando risa nerviosa.