Durante todos estos 17 días hemos vivido a punta de titulares, redes sociales y frases alusivas al movimiento telúrico por parte del Gobierno y por parte de los medios de comunicación, ambos en una competencia para calmar los ánimos de los damnificados.

Para citar un solo ejemplo ‘nos unimos o nos hundimos’ ya pasó a mejor vida porque sí nos unimos, y no nos hundimos, y pudimos salir adelante gracias a un esfuerzo colectivo nunca antes visto, es decir nos derrumbamos, pero no nos derrotaron y eso pesa mucho.

Es increíble la resiliencia de nuestros congéneres y por eso estamos todos con la camiseta puesta empeñados en reconstruir a Cali y seguir apoyando a quienes todo lo perdieron.

El gobierno, el sector privado y más aún las gentes del común no se dejaron amilanar y sacaron fuerzas para expresar que no iban a claudicar y he ahí el resultado: millones de colombiano de todas las tendencias están al pie del cañón organizados para atender las ingentes necesidades que nos afligen.

Se acabó por ejemplo el ‘culillo’ de que esto iba a explotar, lo cual no sucedió y en un acto de optimismo y de confianza, se logró aplacar el pánico colectivo y el desespero consiguiente. Se atendió el llamado de los mandatarios, lo cual significa que se creyó en la gestión del nuevo gobierno.

Fue enaltecedor y enorgullecedor el comportamiento de millones de colombianos y ojalá persista esta actitud de los gobernantes de atender las necesidades colectivas.

Y por eso repito, en esta oportunidad si nos unimos y no nos hundimos, porque a pesar de que nos derrumbaron, no nos derrotaron y por tanto hablemos bien de Cali.