¿Qué significado tiene que el censo electoral haya aumentado a cerca de43 millones de posibles electores, que el 63 % haya votado y que, con una diferencia de 250.000 votos en la segunda ronda, los comicios hayan transcurrido en paz? Considero que de por medio hay un desarrollo positivo de la ‘ciudadanía’ colombiana que se ha incluido progresivamente dentro de la dinámica del Estado, especialmente en los últimos 10 años.Se trata ante todo de jóvenes y de mujeres, de sectores tradicionalmente urbanos y rurales que pasan por una identificación mayor con el sistema político. La explicación ‘clasista’ de la votación no es totalmente válida, ya que todos los sectores sociales de la población han votado por las 2 opciones que se disputaron la Presidencia. Es notable también que las votaciones para Congreso y las 2 vueltas para Presidencia se hayan desarrollado de manera calmada, a pesar de los. pronósticos reiterados de ‘estallidos sociales’. Hubo hechos de violencia, pero no de las dimensiones pronosticadas, y la Registraduría desempeñó adecuadamente su papel. En suma, un avance en la democratización de Colombia.
Un tema distinto es el de las opciones propuestas y del conflicto entre ellas. Es notable el aumento de la votación de ambos candidatos, especialmente de Abelardo de la Espriella. Un ‘outsider’ que finalmente se apoya en partidos políticos, en el conservadurismo anticomunista colombiano, en el capitalismo voraz de Trump, en los desatinos políticos repetidos de Gustavo Petro y en la corrupción que este no pudo controlar. Por su parte, Iván Cepeda se mantuvo consistente con su propuesta, expuesta de manera tranquila y racionalmente argumentada. Pero se mantuvo a la sombra de Petro, que fungía de jefe de campaña, sin lograr ser crítico y propositivo sobre asuntos de interés ciudadano como la situación de las finanzas públicas, el sistema de salud y el fracaso dela Paz Total. El aumento de su votación entre las 2 rondas fue notable, seguramente con mayor participación femenina y de jóvenes. Pero no le alcanzó por la tenaza del conservadurismo anticomunista.
Se ha afirmado, por los resultados de las elecciones, que Colombia está fragmentada o fracturada. Esto es parcialmente correcto, ya que el sistema electoral lleva finalmente a un balotaje entre 2. Si se le pone atención a la trayectoria, el centro político fue fundamental para definir la elección. En este caso hay un reflejo, aún tímido, de la nueva sociedad colombiana, que nose identifica con los extremos y busca el cambio social en orden y en convivencia. El problema es que se expresa políticamente en micropartidos, como los verdes, o en personalidades varias, que no se diferencian tanto en sus plataformas como en la intransigencia de sus líderes. El caso extremo es el de Sergio Fajardo, que con un buen programa, pero con una estrategia electoral equivocada del ‘yo con yo’. Apenas logró 1millón de votos, incluyendo el mío. Otro habría sido el cuento si se hubiera hecho una movilización política previa para lograr 1 solo nombre en la consulta interpartidista.
Habrá que ver cómo se desarrollan los 100 primeros días del gobierno De la Espriella. Hay muchas aristas en juego y es deseable que se fortalezca el sistema de gobierno-oposición en paz. Este debe ser el tema del acuerdo nacional por lograr. No puede ser un acuerdo programático, ya que las propuestas son muy distintas. Desde ya, se debe trabajar por una coalición que le pueda dar vida a una social-democracia moderna para el futuro de Colombia. Cambio social con inclusión, prosperidad económica, bienestar social, convivencia pacifica y sostenibilidad ambiental.