Las mujeres cuando tienen controversias le ponen energía caliente. El panorama hoy nos muestra que la socióloga catalana Eva Ferrer y la exesposa y exprimera dama Verónica Alcocer se están tirando vainazos y acusaciones delicadas.

No me gusta que unos demagogos del Cauca y de Cali estén en maniobras políticas para volver a Francia Márquez candidata a la Alcaldía de Cali. Por favor, Francia Márquez, modera tus ambiciones o pídele al presidente De la Espriella que te nombre en un consulado en el África profunda. Allá puedes hacer una gran labor porque sabemos tu gran amor por las negritudes.

Tema de moda hoy en oficinas, peluquerías y universidades, el acalorado agarrón entre dos mujeres que eran íntimas amigas y tenían gran poder en el Palacio Presidencial, Eva Ferrer y Verónica Alcocer de Petro, entonces ‘primera dama’ y viajera con viáticos oficiales en dólares por medio mundo. El país sabe que ellas trabajaron juntas por ser íntimas amigas, pero por motivos económicos o por celos vanidosos o políticos pasaron a ser acaloradas enemigas, llevando a los periódicos, revistas, radio y televisión sus tenaces desacuerdos.

La directora de la revista Semana, Vicky Dávila, logró entrevistar a la señora Eva Ferrer, nacida en Barcelona e importada a Colombia por Verónica Alcocer para que le montara una posible candidatura presidencial cuando terminara el gobierno de su marido Gustavo Petro, ese proyecto se hundió por los sucesivos escándalos que le estallaron a unos señores catalanes socios de Eva Ferrer, sumemos otros que implicaban al controvertido Armando Benedetti, a Laura Sarabia, a Francia Márquez, la ‘dueña’ de un helicóptero para ir a su oficina, más otros que debilitaron políticamente al mismo expresidente Gustavo Petro y llevaron a la derrota de su íntimo amigo y candidato Iván Cepeda.

El reportaje, con foto a colores de Semana a Eva Ferrer, se tituló: “Verónica es la jefe de la banda”, afirmando adelante que, al parecer, ella llevó droga a Venezuela en un avión y que al parecer ella trajo 2,5 millones de dólares a Colombia, señalando de paso que posiblemente su entorno estaría implicado en “tráfico de armas”.

No imaginábamos que la gentuza armada con dinamita fuera tan poderosa en el Cauca y que esa guachafita termine pronto.