Se comienzan a agitar en el cotarro político local los nombres de varios caleños y caleñas que han sido contactados para tal fin, sin que ello signifique que vayan a ser representantes del gobierno en el figurantismo de nuestra ciudad.
En efecto, se trata de personas vinculadas a nuestro día a día que están en contacto permanente con las distintas líneas del poder.
Ello lo sabe el alcalde Eder, quien ya está trabajando en el tema, por cuanto de allí va a salir muy seguramente su sucesor.
Una figura prominente en ese ejercicio es la caleñísima Diana Rojas, quien estuvo muy cerca del poder en los pasados comicios. Al igual que su colega el Chontico, que es otro probable sucesor.
De ahí en adelante todo puede suceder, pero esos ases bajo la manga tienen mucho por conocer, decir y hacer. Estamos de acuerdo con que la política es el arte de lo posible y por ahí se irá el agua al molino.
En el actual gabinete del alcalde Eder hay mentes brillantes que son de su llavero y a quienes se les está haciendo un examen y un repaso de sus actividades.
Hablo de colegas muy cercanos a quienes se les está midiendo el aceite y, repito, meterlos en una especie de refrigerador para, llegado el momento, tener estas cartas para jugar.
Es loable para la democracia que esto esté sucediendo y que los famosos patos al agua se lancen, aunque se puedan ahogar. Qué bueno para Cali, esto nos dará la oportunidad de saber quién es quién.