Pocos caleños no están manifestando todavía su alborozo ante las buenas cosas que están sucediendo en la ciudad.

El reconocido triunfo de Abelardo de la Espriella no ha dejado ningún manto de dudas. Por el contrario, ha abierto un sinnúmero de buenas noticias para los caleños y las caleñas.

Lo que hace poco fueron oscuros nubarrones que se cernían sobre nuestros cielos se han despejado maravillosamente y se han abierto las puertas para la realización inmediata de las obras que estaban empantanadas y en artículo mortis.

Sin ir más lejos nos referimos al tren de cercanías, la terminación de la doble calzada Buga Buenaventura, la ampliación de la vía a Buenaventura, pero por sobre todo el clima que se está respirando de optimismo y señorío lo cual no sucedía desde hace varios años en manos de funcionarios con dos letreros que decían ‘No por delante y No por detrás’ que convirtieron a Cali en una Cenicienta sin un peso para adelantar obritas de menor cuantía.

Y digámoslo de una vez: a Álvaro Alejandro Eder Garcés se le apareció la virgen y muy bien aparecida.

Esta administración tiene mucho por realizar y le va a faltar tiempo para acometer las obras que tiene programadas.

Y no solo a Eder: también la gobernadora lleva de estas buenas noticias y le corresponde, y con justicia, participar de este milagro del Valle del Cauca.

De la Espriella con Eder y con Dilian tienen un panorama maravilloso para ejecutar obras y más obras que podremos disfrutar los vallecaucanos en los próximos días.