San Antonio y San Cayetano, son dos barrios de fundamental importancia patrimonial para Cali, más que de solo interés cultural, y cuyo uso prioritario tradicional es para vivienda, pero continúan siendo amenazados. Se construyen nuevas edificaciones que no cumplen con las normas vigentes, y se intervienen las existentes incumpliéndolas; continúan los muchos bailaderos, bares, cafés y restaurantes sin los permisos supuestamente requeridos. El ruido ajeno persiste molestando a los vecinos. Se pintan las casas de colores en lugar de su tradicional blanco, o se ‘decoran’ con pinturas sus fachadas. Los carros y motos producen ruido en sus calles y, estacionados a lo largo de ellas, dificultan el paso de los peatones, bloquean los garajes y tapan las fachadas.
Y, para peor de males, en la propuesta para el nuevo Plan de Ordenamiento Territorial para Cali, POT, poca importancia se le da al patrimonio natural de la ciudad; y, aun menos, a su patrimonio cultural, pasando por alto que hay que considerar además ese plan en tanto un conjunto de instrucciones y una secuencia de normas, cuyo propósito fundamental es garantizar la convivencia, la transparencia y el orden en la sociedad. El caso es, por dar un ejemplo, uno de los más preocupantes, es que en dicho plan se autorizan edificios de cuatro pisos en algunas de sus calles, lo que es comprensible a lo largo de la Calle Quinta, pero no en la Carrera Cuarta donde sería innecesario, pero que sin duda alguna sería desastroso para las otras calles y para todos esos dos barrios.
Ante dichas amenazas a esos dos barrios, hace ya muchos años viene actuando la Fundación de Vecinos de San Antonio, Funvesan; más tarde se conformó el grupo CHIA, Centro Histórico Adelante; y, recientemente, PRO PATRIMONIO, integrado por miembros de Fundesan, la Sociedad Colombiana de Arquitectos Valle, SCA, la Sociedad de Mejoras Públicas de Cali, SMP, y la Fundación Cañasgordas, más otros ciudadanos interesados en el tema del patrimonio inmueble de Cali; los que en varias reuniones han analizado conjuntamente el borrador de dicho POT, y luego han enviado sus análisis, propuestas y rectificaciones a las Autoridades Municipales respectivas, a las que se agregan otros documentos al respecto por parte de Fundesan y CHIA.
Sin embargo, urge que todos los que viven de manera permanente en dichos barrios se pronuncien lo más pronto posible, ya que el plazo se acaba, y considerando que por supuesto serían los más afectados y los primeros en serlo. Pero igualmente lo deberían de hacer los demás habitantes de Cali, si reflexionan en lo que significa el que se trate del Centro Histórico de la ciudad; es decir, del núcleo urbano original de su fundación y el espacio de mayor valor patrimonial, cultural, arquitectónico y simbólico para todos sus ciudadanos, como que se pasa de una generación a la siguiente, lo cual es muy importante en una ciudad que sigue creciendo rápidamente con gentes que llegan de otras partes, a las que hay que identificar con Cali mediante sus patrimonios natural y cultural.
En San Antonio y San Cayetano, habitantes y visitantes, deben entender que la vida de barrio se define como la vida en comunidad y el conjunto de interacciones cotidianas que trascienden el núcleo familiar dentro de un entorno urbano local. Que representa un espacio de tejido social caracterizado por el sentido de pertenencia, la solidaridad, la memoria colectiva y el intercambio en calles, esquinas y plazas que otorgan identidad a sus barrios y a la ciudad; y asimismo, el término inspira diferentes expresiones culturales materiales e inmateriales. Por otro lado, San Antonio y San Cayetano además están directamente vinculados con los más importantes hitos del patrimonio natural de la ciudad; sus dos cerros y la alta cordillera atrás con sus Farallones en lo alto.