Son numerosos los pronunciamientos que advierten sobre los riesgos que amenazan el libre ejercicio del voto de miles de ciudadanos en varias regiones de Colombia donde la presencia del Estado sigue siendo insuficiente. La realidad que se vive en zonas enteras del Catatumbo, el sur de Bolívar, Arauca, Cauca, Nariño, Putumayo y Antioquia es terrible por lo que sus habitantes claman se hagan todos los esfuerzos posibles para poder depositar su voto en plena libertad.

Es responsabilidad de todas las instituciones garantizar que la competencia por la Presidencia de la República se desarrolle dentro del respeto por la ley. Y es un compromiso que debe comenzar desde las más altas instancias del poder, empezando por el Ejecutivo que tiene la obligación de asegurar un debate político libre de influencias indebidas que la legislación colombiana claramente prohíbe.

Según la Registraduría, existen amenazas a la seguridad electoral en al menos 104 municipios donde el dominio de los grupos criminales puede terminar decidiendo o interfiriendo los resultados electorales. Hay presiones de las organizaciones ilegales que buscan manipular la intención de voto de los sufragantes. Frente al asedio de los violentos y frente a la desconfianza sembrada irresponsablemente por Petro sobre la posibilidad de un fraude, las instituciones deberán dejar claro que Colombia sigue siendo un Estado de derecho, con separación de poderes y con un sistema electoral confiable que permite expresar en las urnas la voluntad popular.

Las elecciones del próximo 31 de mayo han estado caracterizadas por la amenaza de los violentos en las zonas donde ejercen coacción o disputan territorios. Diversos hechos de hostigamiento han sido denunciados por la Defensoría del Pueblo, la cual también ha advertido sobre riesgos de seguridad en 127 municipios donde las acciones de los grupos armados o la injerencia de factores ilícitos como la compra de votos o el trasteo electoral terminan influyendo en los resultados electorales.

La candidatura presidencial de Iván Cepeda no tiene las mayorías para ganar la presidencia en primera vuelta por lo que necesitará de la intimidación que ejerzan los grupos armados ilegales que actúan en los territorios y del apoyo de los dineros públicos, para lo cual Petro entre otras estrategias ha regado cientos de municipios y comunidades con miles de millones de pesos en contratos de obras y servicios. Además, se buscó ilegalmente la escandalosa apropiación de 25 billones de pesos de las pensiones de jubilación de nuestros trabajadores.

En relación con la primera vuelta presidencial, lo cierto es que las opciones democráticas para derrotar a Cepeda se limitan a Paloma Valencia y a Abelardo de la Espriella. En todo caso, deberán ir juntos cualquiera que sea el que pase a segunda vuelta. La decisión de Paloma de escoger a Juan Daniel Oviedo como su fórmula vicepresidencial refleja la necesidad de acceder a sectores moderados y de centro. Ella ya no es solo la candidata del Centro Democrático sino el fruto de un esfuerzo por sumar visiones distintas. La promesa de una candidatura incluyente y amplia se ve reflejada en su escogencia para la vicepresidencia.

El 31 de mayo se empezará a definir la suerte del país. En esta fecha los colombianos deberán votar masivamente por los candidatos que garanticen que Colombia seguirá siendo una democracia y se les debe garantizar ese derecho en paz. Es importante votar en un momento crucial para el futuro del país. Hay que hacerlo para poder seguir votando en libertad.

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Posdata: El próximo 31 de mayo en mi calidad de militante oficial del Centro Democrático, por mi lealtad al doctor Álvaro Uribe Vélez y por mi convicción, votaré por Paloma Valencia Laserna.