Una torre del emblemático Castillo de Escalona, fortificación situada en la localidad toledana del mismo nombre y con más de siete siglos de historia, se desplomó en la mañana de este sábado 14 de marzo sin causar daños personales.
El colapso ocurrió alrededor de las 10:30 a.m., hora local, minutos antes de que comenzaran las visitas turísticas programadas para el fin de semana, según informaron autoridades municipales y fuentes periodísticas.
La estructura caída corresponde a una de las torres defensivas que flanqueaban la entrada del castillo, situado sobre un cerro junto al río Alberche. El monumento fue declarado patrimonio histórico y arquitectónico y es una de las construcciones medievales más representativas de Castilla‑La Mancha.
Varios turistas que esperaban ingresar al recinto grabaron el momento en que la torre empezó a desmoronarse, generando una nube densa de polvo. En los videos difundidos en redes sociales se escucha a visitantes advertir del derrumbe segundos antes de que la estructura colapsara por completo.
Las autoridades locales, representadas por el alcalde de Escalona, Álvaro Gutiérrez, confirmaron que no se registraron heridos. “Afortunadamente no habían comenzado las visitas y no se encontraban personas bajo la estructura en ese momento”, declaró a medios nacionales. Sin embargo, algunos vehículos estacionados en la explanada del castillo sufrieron daños leves por la caída de escombros.
Tras el suceso, el acceso al monumento fue inmediatamente acordonado y se suspendieron no solo las visitas del día, sino también las programadas para las próximas semanas como medida de precaución mientras se evalúa el estado de conservación del resto del complejo.
Si bien la causa exacta del derrumbe aún no ha sido establecida de forma concluyente, fuentes de la radiotelevisión pública española apuntan a que la filtración de agua debido a las recientes lluvias podría haber debilitado la base de la torre, favoreciendo su colapso.
El Castillo de Escalona, con sus orígenes en época romana y ampliado durante la Edad Media, ha sido testigo de varios episodios históricos a lo largo de los siglos, incluyendo su uso defensivo frente a distintos ataques durante la Reconquista. Desde 2024, tras su adquisición por parte del Ayuntamiento de Escalona, el conjunto fue abierto al público como recurso cultural y turístico, con planes de restauración de varias de sus torres.
El derrumbe de esta torre centenaria reaviva el debate sobre la conservación y gestión de los patrimonios históricos españoles. Partidos políticos y asociaciones culturales han solicitado una investigación detallada para determinar responsabilidades y garantizar que otros tramos del castillo no sufran daños similares en el futuro.