Los testimonios de quienes vivieron los dos terremotos que sacudieron a Venezuela este miércoles reflejan el miedo, la incertidumbre y la angustia que se apoderaron de miles de personas durante la emergencia, que deja hasta el momento 164 fallecidos y 971 heridos, según las autoridades.
Danna Olivo García, estudiante de Comunicación Social y Relaciones Internacionales de 25 años, aseguró que el movimiento se sintió con una fuerza aterradora en Altamira, en el municipio caraqueño de Chacao.
“Se sintió espantoso. Inmediatamente se sintió como si el piso empezara a brincar. Se sintió horrible, fue horrible, duró mucho rato”, relató a El Tiempo.
La joven recordó que se encontraba sentada en su habitación cuando comenzó el primer sismo. Según contó, la sensación fue distinta a la de otros temblores. “Sentí literalmente como si la silla brincara. Yo sentí como que la silla empezó a brincar y el edificio se movió para arriba, para abajo y hacia los lados. Pensé que el edificio me iba a caer encima”, describió.
Aunque su edificio no presentó daños estructurales, afirmó que varias construcciones cercanas sí sufrieron afectaciones. “Hay edificios a los que se les cayeron las paredes. Gracias a Dios, mi edificio está bien, mis vecinos están bien, estamos bien”, expresó.
Tras el terremoto, cientos de residentes decidieron permanecer en las calles por temor a nuevas réplicas. “Todos estamos en la calle. Yo creo que hoy nadie va a dormir en sus casas”, señaló Olivo García durante la noche del miércoles.
La estudiante también relató escenas de solidaridad entre vecinos, quienes evacuaron junto a sus mascotas y ayudaron a adultos mayores a salir de los edificios. “Todas las personas están aquí, bajaron con sus perros, con sus gatos, con sus familiares y con sus adultos mayores”, comentó.
La periodista Nicole Kolster, colaboradora de BBC News, vivió momentos similares desde el séptimo piso de un edificio en Los Palos Grandes. “Comenzó a temblar; vi cómo los ventanales se movían”, recordó.
Ante la intensidad del movimiento, decidió resguardarse entre la puerta de entrada y una pared de piedra. Más tarde, al salir a la calle, confesó que nunca había experimentado algo parecido. “Es la primera vez en 37 años que siento un sismo de esta magnitud. Fue tan fuerte que pensé que el edificio me iba a caer encima”, afirmó.
Kolster también relató uno de los momentos más dramáticos de la emergencia: escuchar voces provenientes de una estructura colapsada. “Pidan ayuda. Estamos aquí”, recordó haber oído entre los escombros.
Mientras continúan las labores de búsqueda y atención a los afectados, los testimonios dan cuenta del impacto emocional que dejaron los dos terremotos, considerados por expertos como un “doblete sísmico”, al registrarse con apenas 39 segundos de diferencia.