La estatal Petróleos de Venezuela, Pdvsa, confirmó este miércoles que mantiene negociaciones con Estados Unidos para la venta de petróleo.
“Cursa una negociación con Estados Unidos para la venta de volúmenes de petróleo, en el marco de las relaciones comerciales que existen entre ambos países”, señaló Pdvsa en un comunicado difundido por el Gobierno venezolano.
La empresa precisó que este proceso se desarrolla bajo esquemas similares a los vigentes con compañías internacionales como Chevron, y que se trata de una transacción estrictamente comercial, basada en criterios de legalidad, transparencia y beneficio mutuo.
“Pdvsa ratifica su compromiso de continuar construyendo alianzas que impulsen el desarrollo nacional a favor del pueblo venezolano y que contribuyan a la estabilidad energética global”, concluye el mensaje.
Presión de Washington y control de las ventas
El anuncio de Pdvsa se produce en medio de una fuerte presión por parte de Washington. Más temprano, el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, afirmó que el gobierno estadounidense controlará las ventas de petróleo venezolano “indefinidamente”.
Trump había anunciado la víspera que el gobierno interino encabezado por Delcy Rodríguez entregará hasta 50 millones de barriles de crudo a Estados Unidos, lo que equivaldría entre uno y dos meses de producción, según los niveles actuales de extracción.
De acuerdo con una hoja informativa del Departamento de Energía estadounidense, ese petróleo ya estaría listo para ser vendido.
El secretario de Estado, Marco Rubio, aseguró que Washington “no está improvisando” y afirmó que Caracas solicitó incluir el crudo decomisado en el Caribe dentro de las negociaciones globales. Sus declaraciones se dieron en medio de críticas de legisladores demócratas.
Por su parte, la vocera de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, afirmó que “todos los ingresos provenientes de la venta de crudo venezolano y productos serán depositados primero en cuentas controladas por Estados Unidos, en bancos reconocidos internacionalmente, para garantizar la legitimidad e integridad de la distribución final de los ingresos, y esos fondos serán distribuidos en beneficio del pueblo estadounidense y del pueblo venezolano”.
“Obviamente, en este momento tenemos la máxima capacidad de presión sobre las autoridades interinas de Venezuela”, declaró Leavitt. “Así que seguimos manteniendo una estrecha coordinación con las autoridades interinas, y sus decisiones van a seguir estando dictadas por los Estados Unidos de América” añadió.
Estas afirmaciones chocan con las declaraciones de Delcy Rodríguez, quien al asumir como presidenta interina enfatizó que “el gobierno de Venezuela rige en nuestro país, más nadie. No hay agente externo que gobierne Venezuela”.
China es hasta ahora el principal cliente del petróleo venezolano, que llegaba a sus puertos con descuentos debido a las sanciones y la dificultad de transportarlo.
De concretarse el plan de Washington, Trump no solo obtendría una nueva fuente de suministro energético, sino también una herramienta de negociación frente a su principal rival económico y geopolítico.
*Con información de AFP