El papa León XIV afirmó que el mundo atraviesa un momento crítico marcado por la violencia, las guerras y la concentración del poder en manos de pocos actores, a quienes se refirió como “tiranos”, durante su participación en el Encuentro por la Paz en Bamenda, en el noroeste de Camerún.
En su intervención, el pontífice advirtió que la humanidad enfrenta un escenario de creciente inestabilidad, en el que las decisiones de líderes políticos y el uso de la fuerza militar están profundizando las crisis globales. “¡Ay de quienes doblegan las religiones y el mismo nombre de Dios a sus propios intereses militares, económicos y políticos, arrastrando lo que es santo hacia lo más sórdido y tenebroso!”, lamentó durante el encuentro celebrado en la Catedral de San José en Bamenda.
León XIV ha reiterado en distintos mensajes recientes su llamado a la paz y al diálogo, insistiendo en que los conflictos actuales no pueden resolverse mediante la violencia ni la imposición, sino a través de la negociación y la cooperación internacional.
En esa misma línea, ha cuestionado la lógica del rearme y las dinámicas políticas que, según ha señalado, priorizan el poder militar sobre las salidas diplomáticas: “El mundo está siendo destruido por unos pocos tiranos y se mantiene en pie gracias a una inmensidad de hermanos y hermanas solidarios”, afirmó.
Durante su visita a Bamenda, una de las zonas más golpeadas por la violencia en la región anglófona de Camerún —donde el conflicto entre separatistas y el Ejército deja miles de muertos desde 2016—, el papa también denunció “una espiral de desestabilización y muerte sin fin”.
“Quienes saquean los recursos de la tierra que les pertenece, suelen invertir gran parte de las ganancias en armas, en una espiral de desestabilización y muerte sin fin”, afirmó durante un discurso en la catedral, en lo que se convirtió en uno de los momentos más simbólicos de su gira por África.
El pronunciamiento se dio tras su paso por Argelia, en una visita marcada por tensiones internacionales y hechos de seguridad, y hace parte de una serie de llamados en los que el pontífice ha pedido a los líderes del mundo “detener la violencia” y evitar una escalada de los conflictos.
Sus declaraciones también se producen en medio de un cruce de tensiones con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien lo calificó de “débil” por su postura frente a los conflictos globales. Desde el Vaticano, León XIV ha defendido su papel como líder espiritual enfocado en la paz y el diálogo.
En ese contexto, la jefa de la Iglesia anglicana elogió el “llamamiento valiente” del papa a favor de la paz, respaldando su mensaje en medio de las críticas y reforzando el eco internacional de sus declaraciones.