Panamá todavía hace cuentas de lo que dejó el fuerte terremoto registrado este viernes. En las primeras horas del sábado 10 de octubre de 2026, el Sistema Nacional de Protección Civil, Sinaproc, publicó su informe oficial sobre los daños. El sismo, de magnitud 7,7, afectó hogares, escuelas, centros de salud e instituciones del Estado en varias provincias.
Mientras los equipos de rescate y emergencia trabajaban en las zonas más golpeadas, las autoridades insistieron en que el balance es preliminar. Las inspecciones de campo seguían en curso.
La provincia de Los Santos fue una de las más perjudicadas. El sismo dañó carreteras y puentes, y además provocó deslizamientos de tierra que bloquearon el paso. Por eso, cinco comunidades quedaron aisladas. Esto ha complicado tanto la llegada de ayuda como la salida de los vecinos.
En Coclé, el miedo a nuevas afectaciones llevó a evacuar a los habitantes de un poblado costero hacia terrenos más altos. Ocho familias pasaron la noche en un albergue temporal habilitado por las autoridades.
Según Sinaproc, 27 personas sufrieron lesiones leves y alrededor de 300 tuvieron que dejar sus casas. Por ahora no hay reportes de fallecidos ni de desaparecidos, algo que las autoridades consideran un alivio ante la fuerza del movimiento.
Los daños materiales sí son extensos. El informe registra 142 viviendas afectadas y 188 planteles educativos con algún tipo de daño. También se reportaron problemas en 20 centros de salud, 26 edificios públicos, 13 templos religiosos y siete hoteles. Además, nueve puentes sufrieron daños, lo que afecta la movilidad en distintos puntos del país.
Una de las imágenes más impactantes del terremoto se vio en Penonomé, la capital de Coclé. Allí se desplomó una de las torres de la catedral de San Juan Bautista. En ese momento, el obispo Edgardo Cedeño estaba reunido dentro del templo con un grupo de sacerdotes.
A pocos metros, el edificio de la Gobernación de Coclé también quedó muy dañado. Una de sus fachadas laterales se vino abajo y el resto de la estructura quedó con grietas visibles. Ambos casos se suman a la lista de edificios públicos afectados en la provincia, que tendrán que ser evaluados por especialistas.
El terremoto tuvo su origen en las cercanías de Tonosí, en el suroeste de Panamá. Hay una pequeña diferencia en la medición: el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) lo registró con una magnitud de 7,7, mientras que el Instituto de Geociencias de Panamá lo calculó en 7,5.
Las autoridades siguen recorriendo las zonas dañadas para revisar el estado de las edificaciones y conocer las necesidades de las familias afectadas. Se esperan nuevas actualizaciones en las próximas horas.