Las personas que solicitaron asilo en el Reino Unido y que obtengan autorización para trabajar deberán comenzar a reembolsar al Estado británico los gastos de alojamiento y manutención recibidos mientras se resolvía su situación migratoria.
Así lo contempla el nuevo proyecto de ley de inmigración y asilo presentado por el Gobierno del primer ministro Keir Starmer, que endurece las condiciones para quienes buscan protección internacional en ese país.
La propuesta establece que los solicitantes de asilo deberán devolver hasta 10.000 libras esterlinas (alrededor de 13.500 dólares), una suma que corresponde a los costos asumidos por el Gobierno durante el tiempo en que recibieron apoyo estatal. El cobro comenzará una vez la persona ingrese al mercado laboral y cuente con ingresos suficientes.
La medida cobra especial relevancia para los colombianos debido al aumento de solicitudes de asilo presentadas en los últimos años. De acuerdo con cifras del Ministerio del Interior británico, Colombia se ha ubicado entre los países latinoamericanos con mayor número de ciudadanos que han acudido a este mecanismo, una situación que llevó a las autoridades a revisar y endurecer sus políticas migratorias.
Según explicó el Gobierno británico, el dinero no deberá pagarse en una sola cuota. El reembolso se hará mediante descuentos automáticos en el salario de los beneficiarios, siguiendo un modelo similar al utilizado para recuperar los préstamos universitarios en el Reino Unido. El monto de las cuotas dependerá de los ingresos de cada trabajador.
Sin embargo, las autoridades aún no han definido cuál será el salario mínimo a partir del cual comenzarán los descuentos. Esa decisión quedará en manos del Ministerio del Interior, que deberá fijar un umbral para garantizar que el sistema sea proporcional a la capacidad económica de cada persona.
La reforma también introduce nuevas condiciones para acceder a la residencia permanente. Los solicitantes de asilo que acumulen una deuda con el Estado no podrán obtener el permiso de residencia hasta cancelar completamente el dinero adeudado, incluso si cumplen con los demás requisitos establecidos por la legislación migratoria.
Además, el proyecto contempla consecuencias para quienes abandonen el Reino Unido. Si una persona decide salir del país o su solicitud de asilo es rechazada, la deuda continuará registrada por las autoridades británicas. En caso de que desee regresar en el futuro, deberá haber saldado previamente ese compromiso económico.
El Gobierno del Reino Unido sostiene que la iniciativa busca reducir la presión sobre las finanzas públicas y hacer que quienes recibieron apoyo estatal contribuyan a recuperar parte de los recursos invertidos durante el proceso de asilo.