Durante los últimos días, ha vuelto a ser tendencia un suceso ocurrido en el 2018 en los Estados Unidos cuando una mujer afirmó que estuvo muerta durante un tiempo de casi media hora. Este testimonio responde en parte a la duda sobre que sucede después de la muerte.

Se trata de la estadounidense Tina Hines, quien sufrió un paro cardiaco repentino cuando se preparaba para salir a caminar junto a su esposo Brian. La mujer sintió que su corazón se detuvo abruptamente y el tiempo empezó a correr inciertamente.

Por su parte, Brian se dedicó a realizar maniobras de reanimación cardiopulmonar cuando esperaba a que llegaran los servicios de emergencia. Una vez se hicieron presentes los paramédicos, estos pudieron reanimarla varias veces mientras se dirigían rumbo al hospital en la ambulancia.

Tina Hines escribió un libro contando su experiencia. | Foto: El País

Pero en ese momento su estado de salud continuaba siendo crítico. Por lo tanto, fueron 27 minutos en los que Hines estuvo sin signos vitales claros, y pudo ser estabilizada cuando ya se encontraba al interior del centro médico en donde fue intubada.

Luego de despertar

Cuando abrió sus ojos, Tina quería hablar para contar la experiencia, pero no podía a causa del tubo de respiración. No obstante, pidió que le pasaran un papel y lapicero para escribir. Aunque tenía alguna dificultad, escribió dos palabras que dejaron sorprendidos a sus familiares: “Es real”.

Aunque al principio sus allegados no entendieron lo que explicaba, más adelante mencionaron el cielo, a lo que ella reaccionó con contundencia al confirmar que a eso se quería referir con su mensaje y no al procedimiento médico al que fue sometida.

La mujer escribió "es real" luego de volver de la muerte. | Foto: Tina Hines / Facebook

Tiempo después, Tina Hines decidió atender entrevistas en distintos medios de comunicación para ampliar detalles sobre su atípica experiencia espiritual. En la mayoría de ellas, afirmó que sintió una profunda paz y tranquilidad, algo muy distinto a las emociones previas, ya que vio a Jesucristo con sus brazos extendidos.

“Los colores eran tan vibrantes. (...) Fue tan real”, expresó la ciudadana estadounidense, al aclarar que la experiencia fue nítida y significativa y que no se dio de manera confusa.

Como este suceso de su vida le dejó una huella al transformar su percepción sobre la vida, el miedo y la muerte, unos años más tarde se dedicó a escribir un libro en el que narra lo ocurrido y hace una reflexión sobre el impacto espiritual que le generó.

Aunque son varias las personas en el mundo que han manifestado vivir una experiencia similar a la de Hines, expertos aseguran que esto es consecuencia de que el cerebro experimenta picos de actividad por la falta de oxigeno y es la razón de sensaciones de calma extrema.