Una mujer de 76 años diagnosticada con cáncer de colon falleció luego de ser sometida por error a un procedimiento médico que estaba destinado a otro paciente en el Hospital Beneficência Portuguesa, ubicado en la Región Metropolitana de Campinas, estado de São Paulo, el pasado 8 de junio de 2026.
De acuerdo con el reporte del medio local ‘G1’, los familiares de Jandira Mariana Dias Braga revelaron que ella fue llevada al centro de salud por obstrucción intestinal causada por su cáncer de colon.
No obstante, en el sitio fue intervenida por error para una gastrostomía endoscópica que duró aproximadamente 35 minutos. Luego del procedimiento, los médicos notaron que la operación correspondía a otra persona.
“Dijeron que esto nunca le había ocurrido en su carrera y que mi abuela había sido llevada al quirófano y se había operado en lugar de otro paciente”, detalló la nieta de Jandira Mariana Dias, Camila Dias Barozzi, al medio citado anteriormente.
Pero lo más preocupante es que los especialistas argumentaron que la intervención ‘no alteró el pronóstico del paciente’. Sin embargo, la salud de la mujer fue decayendo y tres días después falleció.
“Al día siguiente, empezó a escupir un líquido que parecía heces y a vomitar. Así que lo que me había dicho que sería beneficioso no lo fue”, añadió la familiar de la víctima.
Respecto al estado de Jandira Mariana Dias, medios internacionales señalaron que ella también presentó taquicardia y síntomas de sepsis después de la intervención quirúrgica, lo cual evolucionó a un grave deterioro de su salud.
Ante las complicaciones, el registro del hospital expone que el personal de salud optó por internar a la brasileña en cuidados paliativos, sin recurrir a medidas invasivas, pero a los tres días, el 11 de junio, ella falleció.
A pesar de que el Hospital Beneficência Portuguesa informó que el procedimiento no modificó el pronóstico clínico de la paciente, la familia rechazó esa versión y recordó a la mujer como el eje de la familia, manifestando que buscarán que se esclarezca lo sucedido.
“Ella era la persona que unía a todo el mundo, casa de abuela. Entonces, hoy, lo que siento solo es un vacío, un silencio y la falta de un regazo, que sé que era el mejor del mundo. (...) Mi abuela era una persona muy buena y muy querida. Creo que la última voluntad que fue no dejarla sufrir fue lo que hicimos; lo importante es que no queríamos verla sufrir en una cama de hospital. Creo que está en un lugar mucho mejor”, dijo la nieta de la mujer fallecida.