Hay preocupación en Kenia por la muerte de 15 elefantes registrada durante el último mes en el ecosistema de Amboseli, en el sur del país.

Las autoridades ambientales adelantan una investigación para establecer qué provocó el fallecimiento de los animales, luego de que los primeros análisis detectaran indicios de una posible sustancia tóxica.

De acuerdo con el Servicio de Vida Silvestre de Kenia (KWS), los casos ocurrieron entre el 24 de junio y el 24 de julio del año en curso en diferentes sectores del ecosistema de Amboseli, entre ellos el Parque Nacional de Amboseli, el Santuario de Kimana y el área de Kuku Ranch.

La mayoría de los ejemplares afectados correspondían a hembras adultas y sus crías, mientras que solo fue reportado un macho adulto entre los animales fallecidos.

“Cinco de los ejemplares se encontraban demasiado descompuestos o habían sido devorados por animales carroñeros, lo que hizo imposible determinar la causa de la muerte”, indicó el Servicio de Vida Silvestre de Kenia (KWS).

Veterinarios y especialistas realizan análisis para determinar el origen de la sustancia detectada. (Imagen de referencia) | Foto: Jorge Camacho Osorio / Ukumarí

Las inspecciones realizadas a los diez elefantes que sí pudieron ser examinados permitieron establecer que todos presentaban un comportamiento similar antes de morir.

Según las autoridades, los animales desarrollaron signos de parálisis parcial que les impedían mantenerse en pie y fallecieron entre uno y dos días después de manifestar esos síntomas.

Tras conocerse la situación, el organismo ambiental desplazó un equipo de veterinarios y especialistas provenientes de Nairobi, Tsavo y Amboseli para realizar necropsias y recolectar muestras que permitieran avanzar en la investigación.

Los análisis preliminares efectuados por la Universidad de Nairobi identificaron la presencia de una sustancia potencialmente tóxica en varios de los ejemplares examinados.

Sin embargo, las autoridades aclararon que aún se desarrollan estudios para establecer la concentración, la naturaleza y la relevancia de ese hallazgo dentro de la investigación.

Paralelamente, continúan las pruebas para descartar la presencia de otros agentes nocivos. Además, los investigadores revisan fuentes de agua y otros posibles elementos contaminantes presentes en el ecosistema, con el propósito de determinar si los animales estuvieron expuestos a una misma fuente antes de morir.

Dos elefantes se tocan después de actuar en un espectáculo de pintura para turistas locales en la aldea de elefantes de Ban Ta Klang en Surin, Tailandia, el 16 de junio de 2022. | Foto: REUTERS

“No hay evidencia de que el incidente represente un riesgo para la salud humana ni indicios de que la condición sea transmisible”, informó el KWS.

Mientras avanzan las investigaciones, la entidad anunció que reforzó las labores de monitoreo sobre las poblaciones de elefantes que habitan el ecosistema de Amboseli, una de las reservas naturales más reconocidas del continente africano por sus grandes manadas y por los paisajes de sabana desde los que se observa el monte Kilimanjaro, ubicado en la vecina Tanzania.