El proceso político enfocado en la restauración democrática de Venezuela ingresó formalmente a una nueva y determinante etapa conceptual.

La destacada líder opositora y premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, asumirá la conducción directa de una propuesta de negociación de alto nivel con el gobierno interino que preside la mandataria encargada Delcy Rodríguez, orientada de forma exclusiva a viabilizar una elección presidencial bajo plenas garantías institucionales.

María Corina Machado se presentó ante sus compatriotas refugiados en España. El pasado mes de abril | Foto: AFP or licensors

La iniciativa de concertación internacional quedó formalizada a través del denominado “Manifiesto de Panamá”, un documento doctrinal histórico suscrito de manera conjunta por Machado, el dirigente político Edmundo González Urrutia y los representantes delegados de la Plataforma Unitaria Democrática (PUD).

El texto definitivo fue concertado tras una serie de intensas reuniones de alto nivel sostenidas en el transcurso del pasado fin de semana en territorio panameño.

De acuerdo con las cláusulas del documento, la estrategia unificada de la oposición venezolana contempla una doble vía de acción inmediata: por un lado, una negociación política frontal con el gobierno venezolano; y por el otro,

La cimentación de un amplio acuerdo nacional para la recuperación de la República, diseñado para involucrar orgánicamente a todos los sectores de la sociedad civil venezolana.

María Corina Machado y Delcy Rodríguez. | Foto: AFP, montaje SEMANA

El manifiesto determina de forma explícita que la conducción y vocería de este proceso recaerá en Machado, quien tendrá además la facultad autónoma de designar al jefe de la mesa técnica de negociación.

El objetivo central de la mesa de conversaciones radica en la organización de una elección presidencial regida por condiciones reales de libertad, soberanía y transparencia.

Para asegurar la pulcritud de los comicios, la propuesta subraya la urgencia de aplicar reformas institucionales profundas, entre las que destaca la conformación integral de un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE) integrado por figuras independientes, complementado con la publicación inmediata de un cronograma electoral claro, verificable y viable.

En el plano geoestratégico, las fuerzas firmantes expresaron su reconocimiento y respaldo formal al enfoque de transición promovido por el Gobierno de los Estados Unidos.

El texto hace alusión directa al plan estructurado de tres fases (estabilización, recuperación y transición) impulsado por la Casa Blanca y presentado recientemente por el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, describiéndolo como un marco estratégico esencial para la reinstauración del hilo democrático en la nación sudamericana.

Como condición indispensable para avanzar hacia las mesas de diálogo, las fuerzas democráticas exigen la adopción de medidas inmediatas y gestos concretos de distensión por parte de la administración de Delcy Rodríguez.