Un tribunal federal de Miami condenó el pasado 9 de mayo a cuatro personas por conspirar para matar o secuestrar al presidente haitiano Jovenel Moïse, quien fue asesinado en julio de 2021 en Puerto Príncipe. El magnicidio sumió al país en una gran inestabilidad política que continúa cinco años después.

Tras casi nueve semanas de juicio en la ciudad de Florida, el jurado comunicó la condena de los cuatro acusados: el venezolano Antonio Intriago, de 63 años, el colombiano Arcángel Pretel Ortiz, de 53, el estadounidense Walter Veintemilla, de 57, y el haitiano-estadounidense James Solages, de 40.

Además del cargo principal, todos fueron condenados por proporcionar apoyo material a dicha conspiración y participar en una operación armada contra una nación amiga.

Los cuatro se enfrentan a cadena perpetua y su sentencia se conocerá en los próximos meses.

El fallecido presidente de Haití, Jovenel Moïse, y su esposa, Martine Moïse. | Foto: AFP

El asesinato de Moïse agravó el caos que impera en Haití, donde poderosas pandillas controlan casi toda la capital, incluido el aeropuerto, así como las principales carreteras del país.

Cabe resaltar que la nación más pobre de América no ha celebrado elecciones desde 2016 y no tiene presidente desde el magnicidio. El primer ministro interino Alix Didier Fils-Aimé ejerce el poder actualmente con el respaldo de Estados Unidos.

De acuerdo con la investigación, los acusados pusieron en marcha un plan a principios de 2021 para derrocar al presidente Moïse e instalar a un sucesor elegido por ellos, el haitiano-estadounidense Christian Sanon.

Intriago y Ortiz, gestores de la empresa de seguridad CTU en Miami, aspiraban a obtener contratos lucrativos de seguridad con un futuro gobierno presidido por Sanon, cuyo juicio fue aplazado por problemas de salud.

Veintemilla se sumó a la trama como financiador y Solages actuó como representante de CTU en Haití, según investigadores.

Para ejecutar el complot, los acusados reclutaron aliados en Estados Unidos, Colombia y Haití, entre ellos 22 exsoldados del ejército colombiano y líderes de pandillas haitianas.

Continúa la ola de violencia en Haití. | Foto: AFP

Meses antes del magnicidio, los acusados elaboraron varios planes para secuestrar a Moïse, pero, al no conseguirlo, ordenaron a los mercenarios colombianos que asaltaran la residencia presidencial y lo mataran.

El 7 de julio de 2021, Solages y los mercenarios del país sudamericano tirotearon a Moïse, de 53 años, en su dormitorio y dejaron gravemente herida a su esposa, Martine, sin que sus guardaespaldas intervinieran.

Otros ocho coacusados en este caso, incluidos dos de los mercenarios colombianos y varios de los aliados haitianos y estadounidenses del grupo, ya se habían declarado culpables por su participación en la conspiración.

La mayoría de los exsoldados colombianos están encarcelados en Haití, en un caso separado.