Lo que debería haber sido un trámite rutinario en el consulado de Estados Unidos se convirtió en una experiencia viral para Catherine, una joven venezolana que buscaba obtener su visa de turista para visitar Disney World.

Durante la entrevista, un error técnico de la funcionaria a cargo dejó al descubierto uno de los métodos de verificación que las autoridades consulares pueden emplear: el análisis de las redes sociales de los solicitantes.

El incidente ocurrió cuando la cónsul, tras revisar la documentación de Catherine, se levantó de su asiento para consultar con un colega sobre la vigencia del pasaporte de la joven, el cual contaba con una prórroga legal. Sin embargo, la funcionaria olvidó apagar el micrófono de la ventanilla, permitiendo que la solicitante escuchara claramente la conversación privada que sostenía con otro oficial de seguridad.

Con el micrófono encendido, Catherine oyó cuando el colega de la cónsul le sugirió una medida inesperada: “Revisa su Instagram porque no es la primera vez que alguien viene bien vestida y uno no sabe”. La joven relató en sus redes sociales que pudo observar a través del vidrio cómo ambos funcionarios escudriñaban su perfil personal en la computadora, desplazándose por sus fotos mientras ella esperaba en silencio, tratando de mantener la calma y sin revelar que estaba escuchando todo.

Durante varios minutos, la solicitante se cuestionó mentalmente qué tipo de impresión causarían sus publicaciones. En su testimonio, explicó que se preguntaba si las fotos de sus viajes anteriores o su forma de vestir serían interpretadas de manera positiva o negativa para el proceso. “Yo estaba tiesa, evaluando qué tenía en mi Instagram que pudiera dar una buena o mala señal”, comentó la joven sobre el incómodo momento de espera.

La visa estadounidense se ha convertido en una de las más solicitadas por los colombianos. | Foto: COLPRENSA ©

A pesar de la exhaustiva revisión de su huella digital y de la duda inicial sobre su pasaporte, la cónsul regresó a la ventanilla con una actitud amable. Tras concluir la verificación, la funcionaria finalmente le entregó el documento amarillo y pronunció las palabras esperadas: “Felicidades, tu visa fue aprobada”. Catherine agradeció el gesto y abandonó las instalaciones.

Aunque es sabido que las autoridades tienen la facultad de revisar información pública de los solicitantes, el descuido del micrófono dejó en evidencia que factores como la apariencia física y el estilo de vida proyectado en redes sociales pueden influir directamente en la decisión final del entrevistador.