Tras la muerte del ayatolá Alí Jamenei, la máxima autoridad política y religiosa del país durante más de tres décadas, una noticia de último momento volvió a acaparar la atención del mundo, y es que el hijo del fallecido líder, Mojtaba Jamenei, de 56 años, fue designado como nuevo líder supremo, el cargo más poderoso dentro de la República Islámica.
La decisión fue tomada por la Asamblea de Expertos de Irán, un organismo compuesto por clérigos encargados de elegir al líder supremo cuando el cargo queda vacante.
El nombramiento se produjo, como bien se sabe, pocos días después del fallecimiento de Jamenei, ocurrido tras una serie de ataques militares atribuidos a Estados Unidos e Israel en medio de una creciente escalada bélica en Oriente Medio.
“El ayatolá Mojtaba Hoseini Jamenei (...) es nombrado y presentado como tercer guía del sagrado sistema de la República Islámica de Irán, sobre la base de un voto decisivo de los respetados miembros de la Asamblea de Expertos”, anunciaron en un reciente comunicado.
Cabe decir que el nuevo líder supremo nació el 8 de septiembre de 1969 en la ciudad santa de Mashhad, y es uno de los seis hijos del guía supremo, que ha mantenido un perfil público relativamente discreto, pero ha ejercido influencia dentro de los círculos políticos y religiosos del país.
Por ello, analistas señalan que su liderazgo podría representar una continuidad de la línea ideológica y política que mantuvo su padre durante décadas.
Ahora bien, en el ámbito religioso, del nuevo líder se sabe que estudió teología en la ciudad santa de Qom, al sur de Teherán, donde también impartió clases.
Y, según el Tesoro de Estados Unidos, había indicado que Mojtaba Jamenei “representaba al guía supremo oficialmente, aunque nunca fue elegido ni nombrado para un cargo gubernamental, aparte de sus funciones en la oficina de su padre”.
No obstante, además del nuevo guía, otros líderes contemplados para ocupar el puesto en dicho país, antes de la designación, habían sido Alireza Arafi, uno de los tres miembros del consejo interino de Irán, Mohsen Araki, e incluso Hassan Jomeini, el nieto del fundador de la república Islámica en 1979.
Cabe destacar que, en el sistema político iraní, el líder supremo es la máxima autoridad del país. Este cargo, tal como lo venía haciendo Alí Jamenei, controla las Fuerzas Armadas, supervisa las principales instituciones del Estado y tiene influencia decisiva sobre la política exterior y la seguridad nacional.