Las autoridades de Irán afirmaron este sábado que las instalaciones petroleras de la isla de Kharg, considerada el principal centro de exportación de crudo del país, permanecen “intactas” y continúan operando con normalidad tras un ataque atribuido a Estados Unidos.
El vicegobernador político de la provincia de Bushehr, Ehsan Yahanian, aseguró que, pese a las explosiones registradas durante la noche, el terminal petrolero de la isla mantiene sus operaciones. Sin embargo, reconoció que algunas instalaciones militares y el aeropuerto de la isla sí habrían sufrido daños durante el bombardeo.
Infraestructura petrolera sin daños
Otras fuentes oficiales citadas por la agencia Mehr señalaron que la isla permanece bajo control y que el ataque “no logró sus objetivos”.
Según esas versiones, aunque se escucharon varias explosiones en la zona, la infraestructura petrolera esencial no resultó afectada y las exportaciones continúan normalmente.
Las mismas fuentes indicaron que “todos los trabajadores del sector están ilesos” y que los sistemas de defensa aérea de la isla fueron reactivados poco después del ataque.
De acuerdo con medios iraníes, los objetivos del bombardeo habrían sido posiciones de defensa aérea, una base naval, la torre de control del aeropuerto y un hangar para helicópteros.
Trump confirma el bombardeo
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó en redes sociales que las fuerzas armadas estadounidenses llevaron a cabo uno de los bombardeos “más poderosos” en la historia reciente de Oriente Medio contra objetivos militares en la isla.
“Hace unos instantes, bajo mi dirección, el Comando Central de los Estados Unidos ejecutó uno de los bombardeos más poderosos en la historia de Oriente Medio, aniquilando por completo todos los objetivos militares en la joya de la corona de Irán, la isla de Kharg. Nuestras armas son las más poderosas y sofisticadas que el mundo haya conocido, pero, por razones de decencia, he optado por no destruir la infraestructura petrolera de la isla. Sin embargo, si Irán, o cualquier otro país, interfiriera con el libre y seguro paso de los barcos por el estrecho de Ormuz, reconsideraré inmediatamente esta decisión”, escribió el presidente estadounidense Donald Trump en su propia red social Truth Social.
“Durante mi primer mandato, y hasta la actualidad, he transformado nuestras Fuerzas Armadas en la fuerza más letal, poderosa y eficaz del mundo, con mucha diferencia. Irán no tiene capacidad alguna para defenderse de lo que queramos atacar; ¡no hay nada que puedan hacer al respecto! Irán jamás tendrá un arma nuclear, ni tendrá la capacidad de amenazar a los Estados Unidos de América, a Oriente Medio ni, de hecho, al mundo entero. Las fuerzas armadas iraníes, y todos los demás involucrados con este régimen terrorista, harían bien en deponer las armas y salvar lo que queda de su país, ¡que no es mucho! Gracias por su atención a este asunto", agregó el republicano.
Tras el ataque, el Ejército iraní advirtió que destruirá “toda la infraestructura petrolera, económica y energética relacionada con Estados Unidos” en Oriente Medio si se produce una nueva agresión contra sus instalaciones.