Las autoridades de Irak ordenaron este viernes la suspensión de las operaciones en sus terminales petroleras después de que dos buques petroleros fueran atacados en aguas territoriales del país.
El incidente, considerado por el gobierno como un acto de sabotaje, se da en medio de una creciente tensión militar en Oriente Medio y ha generado preocupación sobre la seguridad de las rutas energéticas en la región.
Según informaron autoridades portuarias iraquíes, los ataques se registraron frente a la costa sur del país, a varios kilómetros del litoral, y fueron cometidos por el régimen Iraní.
Allí, las embarcaciones implicadas sufrieron explosiones que provocaron incendios a bordo, lo que obligó a desplegar equipos de rescate y embarcaciones especializadas para controlar las llamas.
Los buques fueron identificados como el Safesea Vishnu, con bandera de las Islas Marshall, y el Zefyros, que navegaba bajo bandera de Malta. Uno de ellos estaba cargado con productos petrolíferos vinculados a empresas energéticas iraquíes.
Las autoridades confirmaron que al menos una persona murió durante el incidente, mientras que cerca de 38 tripulantes fueron rescatados por los equipos de emergencia.
Cabe decir que, el país advirtió recientemente al mundo que debe prepararse para un precio del petróleo de 200 dólares por barril, luego de que Irán asegurara que pretende provocar una crisis económica prolongada.
“Prepárense para que el petróleo alcance los 200 dólares por barril, porque el precio del petróleo depende de la seguridad regional, que ustedes han desestabilizado”, aseguró un portavoz del mando militar iraní el pasado miércoles en unos comentarios dirigidos a Estados Unidos.
Cabe resaltar que, las rutas marítimas del golfo Pérsico, especialmente cerca del estrecho de Ormuz, son fundamentales para el comercio mundial de hidrocarburos en Oriente Medio, y en el mundo, por lo que, cualquier interrupción en estas vías puede afectar el suministro global y provocar volatilidad en los precios del crudo.
Ante ese panorama, el presidente Donald Trump dijo que las fuerzas estadounidenses habían destruido 58 buques de guerra iraníes y que Irán estaba “prácticamente acabado”.
Sin embargo, advirtió, que “vigilaría muy de cerca” el estrecho de Ormuz, asegurando que, “Los estrechos están en muy buen estado. Hemos destruido todos sus barcos. Tienen algunos misiles, pero no muchos”.
Finalmente, y desde el Departamento de Estado de los Estados Unidos se advirtió a los países aliados, que Irán y las milicias alineadas con este territorio, podrían continuar atacando las infraestructuras petroleras y energéticas en Irak.