Una aeronave de la empresa American Airlines que cubría la ruta entre Colombia y Estados Unidos fue retirado de operación después de que se detectaran impactos de bala en una de sus alas, situación que se dio tras aterrizar en el Aeropuerto Internacional de Miami.
La información de este caso fue revelada inicialmente por el diario The New York Post, que reportó el hallazgo de perforaciones en el ala de un Boeing de la compañía estadounidense después de completar el trayecto desde Colombia.
Se trata del vuelo AA923, operado en un Boeing 737 MAX 8, que aterrizó sin inconvenientes el pasado lunes 23 de febrero en Miami. Según el portal especializado AirLive, fue durante una inspección técnica de rutina posterior al aterrizaje cuando los mecánicos encontraron varios orificios en el ala derecha de la aeronave, una estructura fundamental para el equilibrio y la estabilidad lateral de la aeronave.
En un comunicado citado por medios estadounidenses, American Airlines confirmó que durante el vuelo no se reportaron emergencias ni situaciones anómalas que afectaran a los pasajeros o a la tripulación.
“La aeronave fue retirada inmediatamente del servicio para una inspección y reparación adicionales. Trabajaremos estrechamente con todas las autoridades pertinentes para investigar o establecer las causas de esta contingencia”, indicó la aerolínea.
El avión había despegado el domingo desde el Aeropuerto Internacional José María Córdova, en Rionegro, departamento de Antioquia, y cumplía un itinerario regular de ida y regreso cuando se descubrieron los daños. Aunque el modelo tiene capacidad para más de 160 pasajeros, no se ha confirmado cuántas personas viajaban en ese trayecto específico.
De acuerdo con datos del rastreador aéreo FlightAware, el vuelo se desarrolló dentro de los tiempos programados y no registró retrasos significativos ni cambios de ruta.
Tras el hallazgo, el equipo técnico realizó reparaciones temporales para asegurar la integridad estructural del ala y permitir el traslado controlado de la aeronave. En la noche de ese mismo lunes, el avión fue llevado al centro principal de mantenimiento de la compañía en Dallas-Fort Worth, donde permanece fuera de servicio mientras ingenieros adelantan una revisión exhaustiva.
Las autoridades aeronáuticas de Estados Unidos y Colombia iniciaron una investigación conjunta para determinar en qué momento y bajo qué circunstancias se produjeron los impactos. Por ahora, no se ha establecido si los daños ocurrieron en territorio colombiano, durante el trayecto o en suelo estadounidense.
Este caso ahora causa preocupación en el sector aeronáutico, aunque la aerolínea reiteró que la seguridad de los pasajeros no estuvo en riesgo durante el vuelo y que colaborará plenamente con las autoridades competentes para esclarecer lo ocurrido.