Las autoridades venezolanas dieron a conocer este viernes 16 de enero un nuevo balance oficial sobre las víctimas que dejó la incursión militar de Estados Unidos en territorio venezolano, una operación que culminó con la captura del mandatario Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
De acuerdo con la información entregada por el ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino López, el número total de fallecidos como consecuencia directa del operativo asciende a 83 personas, mientras que más de 112 resultaron heridas.
El anuncio fue realizado durante una misa en homenaje a los caídos, donde el alto funcionario detalló que entre las víctimas mortales se encuentran 47 integrantes de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), incluidos hombres y mujeres que perdieron la vida durante los enfrentamientos.
Durante su intervención, el ministro destacó el papel que, según sus palabras, desempeñaron los uniformados frente a la ofensiva militar. Señaló que los miembros de la FANB “dieron su vida” en medio de la agresión y afirmó que su actuación representa un cumplimiento del deber con la patria y con la historia del país.
Es importante recordar que, en los días posteriores al operativo, el cual fue perpetrado durante la madrugada del pasado 3 de enero, el balance preliminar hablaba de cerca de un centenar de fallecidos. Sin embargo, la cifra fue ajustada tras las labores de verificación adelantadas por las autoridades.
La semana anterior, el Ejército venezolano había publicado en su cuenta oficial de Instagram varias esquelas fúnebres que confirmaban la muerte de al menos 23 uniformados, entre ellos cinco alumnos de la escuela militar, 16 sargentos y dos soldados.
Tras los hechos, la vicepresidenta Delcy Rodríguez, quien asumió la presidencia encargada al ser la siguiente en la línea de sucesión, decretó siete días de duelo nacional en honor a las víctimas.
En paralelo, el ministro del Interior, Diosdado Cabello, informó que las autoridades continúan trabajando en la identificación de restos humanos hallados luego de la incursión.
El impacto del operativo también se extendió a Cuba, donde miles de ciudadanos participaron en un homenaje nacional a los 32 militares cubanos fallecidos durante el ataque.
La ceremonia inicial tuvo lugar en el aeropuerto internacional de La Habana, con la presencia del líder Raúl Castro y del presidente Miguel Díaz-Canel. Posteriormente, las urnas con las cenizas fueron trasladadas al Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, cerca de la Plaza de la Revolución.
Durante el recorrido de 12 kilómetros, una multitud acompañó la caravana militar, mientras integrantes de las fuerzas armadas y trabajadores civiles rindieron tributo con saludos militares, flores y banderas.
Funcionarios cubanos calificaron a los fallecidos como “héroes” y reafirmaron su rechazo a una escalada bélica, aunque insistieron en la defensa de la soberanía nacional.