Una fuerte explosión se registró en la mañana de este viernes 15 de mayo en la Planta de Compresión Lamargas, una instalación petrolera ubicada en el Bloque 5 del Lago de Maracaibo, en el estado Zulia, Venezuela, dejando seis trabajadores lesionados.

La estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) confirmó el incidente a través de un comunicado oficial, en el que indicó que las brigadas de emergencia activaron los protocolos de seguridad industrial para evacuar preventivamente al personal y asegurar las instalaciones cercanas.

Los seis trabajadores heridos recibieron atención inmediata por parte de los equipos de salud y asistencia logística desplegados en la zona del siniestro, mientras continúan las labores de control y evaluación de daños.

PDVSA informó además que conformó un Comité Técnico encargado de investigar las causas de la explosión y aclaró que el hecho no compromete la continuidad de las operaciones petroleras y gasíferas en la región occidental del país.

De acuerdo con reportes de Reuters y medios locales, el incendio se habría originado durante maniobras de despresurización de gas en la planta compresora Lamargas. Algunos trabajadores habrían tenido que lanzarse al agua para escapar de las llamas.

Videos difundidos en redes sociales muestran grandes llamas saliendo de la infraestructura petrolera mientras equipos de emergencia intentaban controlar el fuego con mangueras de alta presión.

El incidente vuelve a poner el foco sobre el estado de la infraestructura petrolera venezolana, especialmente en la región occidental del país, donde expertos han advertido sobre años de deterioro, falta de mantenimiento e insuficiente inversión.

Aunque PDVSA ha logrado estabilizar parcialmente su producción durante los últimos años, alcanzando promedios cercanos a los 900.000 barriles diarios mediante alianzas internacionales y reparaciones focalizadas, analistas energéticos sostienen que la red de refinerías, plantas de compresión y terminales marítimas aún enfrenta un importante rezago estructural.

La compañía aseguró que los protocolos fueron activados de manera inmediata y pusieron a disposición los recursos necesarios para lograr la extinción del fuego.

Reuters señaló que incendios, cortes eléctricos y accidentes industriales se han vuelto frecuentes en instalaciones petroleras venezolanas, particularmente en el occidente del país, debido a la falta de inversión y las dificultades para ejecutar programas de mantenimiento.

Analistas y expertos energéticos independientes advierten que la red de refinerías, plantas compresoras de gas y terminales marítimas en regiones históricas como la cuenca del Lago de Maracaibo en el país venezolano aún presenta un rezago estructural significativo y requiere de inversiones multimillonarias a largo plazo para superar problemas crónicos de mantenimiento, minimizar los accidentes industriales y reducir los impactos ambientales por fugas y derrames de crudo.