El Gobierno de España ha condenado este lunes la oleada de ataques violentos que en las últimas horas han sacudido el suroeste de Colombia, dejando al menos una veintena de muertos y medio centenar de heridos.

En un comunicado, el Ministerio de Exteriores español ha trasladado su solidaridad con las víctimas, el pueblo y el gobierno colombianos, y ha abogado por “la seguridad, la estabilidad y el cese de acciones de violencia en el país”.

Este fin de semana, el Estado Mayor Central (EMC) de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) ha cerrado la puerta a cualquier viso de negociación con el Gobierno colombiano con una cadena de 26 atentados perpetrados en apenas 48 horas en el este y sureste del país, el más grave de los cuales ha causado la muerte de al menos 21 personas de un minibús que circulaba por la Vía Panamericana.

El atentado ocurrido en la vía Panamericana en el sector El Túnel, en Cajibío, Cauca, cobró la vida de 20 personas. | Foto: El País/Captura de pantalla

Tras los ataques, el presidente colombiano, Gustavo Petro, ha ordenado intensificar las operaciones militares contra la guerrilla. Por su parte, el ministro de Defensa de Colombia, Pedro Sánchez, ha argumentado este lunes que la ola de atentados mortales de las últimas horas es una respuesta a las acciones del Gobierno, que ya se ha colado incluso en “la madriguera terrorista en esa región”.

“Son en respuesta a lo que hacemos”, ha dicho Sánchez en relación a los que son ya los peores atentados contra población civil en las últimas décadas en una entrevista para Caracol Radio, en la que ha incidido en la responsabilidad de Iván Jacobo Idrobo Arredondo, alias ‘Marlon’, en estos ataques.

El ministro Pedro Sánchez informó que el Gobierno Nacional ofrece una recompensa de hasta $5.000 millones por alias ‘Marlon’. | Foto: Mindefensa

Esta condena que llega desde Madrid no es un caso aislado; el mundo entero tiene la lupa puesta sobre lo que pasa en el Cauca. Medios internacionales y analistas coinciden en que este “frenazo” a los diálogos por parte del Estado Mayor Central deja a la población civil en medio de un fuego cruzado que ya nadie aguanta. En los pasillos diplomáticos de Europa se habla con preocupación de cómo esta cadena de ataques —la más brava en décadas— dinamitó la confianza en las negociaciones de paz.

La prensa extranjera resalta que el ataque al minibús en la Panamericana no fue solo un golpe militar, sino una herida directa a los derechos humanos que obliga a la comunidad internacional a pedir cuentas.

Información de AFP.