La muerte violenta del payaso ‘Tuki Tuki’, ampliamente reconocido en el circuito de fiestas infantiles y eventos en Lima, ha causado indignación y profundo pesar entre sus seguidores, colegas y familiares.

El caso, que actualmente es investigado por las autoridades peruanas, está rodeado de circunstancias que han despertado múltiples interrogantes, especialmente por la forma en que el artista fue engañado para acudir al lugar donde ocurrió el ataque.

Un engaño mortal

Detrás del personaje estaba Roger Gallegos Rodríguez, un joven de 28 años que desde 2017 logró posicionarse como uno de los payasos más conocidos de Lima.

Los hechos se registraron el pasado jueves 11 de diciembre en el sector de Huaycán, en la capital peruana. Ese día, el payaso salió de su vivienda convencido de que cumpliría con una presentación más, como tantas que realizaba de manera habitual. Sin embargo, lo que parecía una jornada laboral terminó en una emboscada que le costó la vida.

Según el testimonio de sus familiares, Tuki Tuki había sido contactado por una mujer que solicitó sus servicios para una fiesta. Como parte de la contratación, le fue enviada una ubicación específica. Al llegar al sitio indicado, el artista y las personas que lo acompañaban notaron que no había decoración, invitados ni señales de celebración.

Poco después, la persona que habría realizado la contratación dejó de responder las llamadas. Minutos más tarde, dos hombres que se movilizaban en una moto llegaron al lugar a disparar contra el grupo. El ataque dejó como saldo la muerte del payaso y dos personas heridas, quienes fueron trasladadas a un centro de salud.

Avanzan las investigaciones

Horas antes de ser asesinado, desde su perfil profesional, Gallegos tuvo una actividad normal en redes sociales. En su cuenta de Instagram publicó una imagen alusiva a este mes.

“Modo Navideño Activado“, se puede leer. Un mensaje sencillo, similar a los que acostumbraba compartir antes de largas jornadas laborales.

Esa publicación, que en su momento pasó desapercibida, hoy cobra un significado especial al convertirse en el último registro público de su vida, incluso algunos seguidores comentaron despidiéndose del payaso.

Referente al caso, se conoció qué familiares del joven solicitaron a la Policía Nacional del Perú que investigue de manera detallada el número telefónico desde el cual se realizó la supuesta contratación, pues consideran que se trató de una trampa.

Además, revelaron que meses atrás Tuki Tuki habría recibido amenazas y posibles intentos de extorsión, hechos que ya habían sido puestos en conocimiento de las autoridades.

Medios peruanos también señalaron que el artista habría sobrevivido a un ataque previo años atrás. Cabe mencionar que, por ahora, no se reportan capturas ni se ha establecido con claridad los detalles del crimen.