Una nueva tragedia relacionada con la interacción entre humanos y animales salvajes se registró en Tailandia, luego de que un turista tailandés muriera tras ser atacado por un elefante en el parque nacional de Khao Yai, uno de los más visitados del país. El hecho ocurrió este lunes, y representa la tercera muerte atribuida al mismo animal, según confirmaron responsables del parque.

La víctima fue un hombre de 65 años, oriundo de la provincia de Lopburi, quien se encontraba recorriendo el parque junto a su esposa cuando fue sorprendido por el elefante, identificado como Oyewan.

De acuerdo con el jefe del parque nacional, Chaiya Huayhongthong, el turista fue pisoteado hasta morir por el paquidermo mientras caminaba por la zona.

El funcionario explicó que la mujer logró salvarse gracias a la rápida intervención de los guardas del parque, quienes lograron ahuyentar al animal. La esposa de la víctima resultó ilesa tras escapar del ataque, mientras los equipos de seguridad activaban los protocolos de emergencia.

Uno de los antecedentes más graves relacionados con tipo de animales ocurrió hace un año, el 3 de enero, cuando una turista española de 22 años perdió la vida mientras participaba en una actividad turística. (Imagen de referencia) | Foto: X: @ZooBarcelona

Es la tercera persona que mata Oyewan”, declaró Huayhongthong, quien añadió que el elefante podría estar vinculado con otros fallecimientos que aún no han sido esclarecidos por las autoridades. Ante la gravedad de los hechos, el directivo confirmó que se convocó una reunión para definir el futuro del animal.

Según indicó, las autoridades ambientales se reunirán el viernes para tomar una decisión sobre el destino de Oyewan. “Probablemente decidiremos trasladarlo o modificar su comportamiento”, afirmó el jefe del parque, sin entregar mayores detalles sobre las medidas que podrían adoptarse.

Como se mencionó anteriormente, este nuevo caso se suma a otros episodios recientes que han puesto en el centro del debate la seguridad en áreas naturales y santuarios de elefantes en Tailandia.

Uno de los antecedentes más graves relacionados con tipo de animales ocurrió hace un año, el 3 de enero, cuando una mujer española de 22 años perdió la vida mientras participaba en una actividad turística.

La joven fue identificada como Blanca Ojanguren García, estudiante de la Universidad de Navarra, quien se encontraba en Tailandia realizando un intercambio académico.

En los últimos 12 años se han registrado 240 muertes, de las cuales 39 ocurrieron solo en 2024, de acuerdo con datos citados por el diario The Nation. | Foto: AFP

El ataque ocurrió en un centro de cuidado de elefantes ubicado en la isla de Yao Yai, en el suroeste del país, donde la joven participaba en una actividad de baño con el animal, una práctica común en varios santuarios turísticos.

Según la información oficial, el elefante le clavó un colmillo, provocándole heridas de gravedad que derivaron en su muerte horas después. La turista estaba acompañada por su novio en el momento del ataque.

El fallecimiento fue confirmado por el policía Charan Bangprasert, de la comisaría de Yao Yai, y ratificado por una trabajadora del centro Koh Yao Elephant Care, quien explicó que la joven se encontraba bañando al elefante cuando pasó frente al animal y ocurrió la agresión. Expertos señalaron que el paquidermo pudo haberse estresado por la constante interacción con turistas fuera de su entorno natural.

Las autoridades han advertido que, aunque existen elefantes domésticos utilizados en espectáculos y actividades recreativas, la mayoría de los incidentes mortales involucran a elefantes salvajes, que con frecuencia se desplazan hacia zonas habitadas debido a la reducción de su hábitat natural.

Según el Departamento de Parques Nacionales, Fauna y Flora, desde 2012 los elefantes salvajes han causado la muerte de más de 220 personas en Tailandia, incluidos turistas.

En los últimos 12 años se han registrado 240 muertes, de las cuales 39 ocurrieron solo en 2024, de acuerdo con datos citados por el diario The Nation.

El aumento de estos incidentes coincide con el crecimiento de la población de elefantes salvajes. Las cifras oficiales indican que su número pasó de 334 ejemplares en 2015 a cerca de 800 el año pasado en algunas regiones, lo que llevó a las autoridades a implementar vacunas anticonceptivas en hembras para controlar una población en rápido crecimiento.

Actualmente, se estima que más de 4.000 elefantes salvajes viven en parques nacionales y reservas naturales del país, además de una cantidad similar de elefantes domésticos utilizados en actividades turísticas.