El reciente brote de hantavirus detectado en el crucero MV Hondius, que mantiene en alerta a las autoridades sanitarias internacionales, volvió a poner en el foco mundial a esta peligrosa enfermedad viral.

Mientras la Organización Mundial de la Salud, OMS, monitorea el contagio en la embarcación, el cual deja tres víctimas fatales y cerca de 150 ocupantes del barco siendo desembarcados este domingo en la isla española de Tenerife, el testimonio de un sobreviviente de este padecimiento cobra relevancia.

Carolina Donoso, una sobreviviente chilena del hantavirus, reveló el fuerte impacto físico y emocional que le dejó este padecimiento después de haberse contagiado 14 años atrás, en el 2012.

Brote de hantavirus revive impactante historia de una paciente que perdió la memoria tras contagiarse | Foto: Pantallazo Noticias Caracol

La mujer relató en entrevista con Noticias Caracol que en esa fecha contrajo la enfermedad durante sus vacaciones en el sur de Chile, una experiencia que no solo terminó en una batalla por su vida durante un mes en un hospital, sino que también le dejó secuelas.

Ella relató que viajó con 12 personas a un río y, al entrar en una cabaña, un espacio que recuerda como limpio y seguro, días después comenzó a presentar síntomas similares a una fuerte gripa.

“Yo había visto una cabaña de madera; estaba muy limpio y yo, típica mujer, me fui a cambiar el traje de baño y se presume que yo lo contraje ahí”, dijo al medio citado anteriormente.

No obstante, la chilena comenzó a sentir 10 días después un “dolor de cuerpo, como que si tuviera una gripe fuerte”, pero los síntomas empeoraron y, a pesar de que inicialmente fue enviada a casa tras una consulta médica, la fiebre que tenía aumentó a 40 grados, obligándola de nuevo a acudir a un centro de salud privado.

El hantavirus es una enfermedad viral grave, a menudo mortal, transmitida a los humanos por roedores silvestres como ratones. | Foto: RUSLANAS BARANAUSKAS/SCIENCE PHOTO LIBRARY

En el sitio, el doctor le tomó una radiografía de tórax, y los resultados revelaron que sus pulmones tenían una mancha blanca total, lo que inicialmente hizo pensar en una fibrosis pulmonar, ya que en esa fecha el hantavirus no era tan común.

Pero un especialista ahondó más en su caso y en su viaje al sur de Chile. Luego confirmaron que tenía hantavirus, algo que la llevó a estar un mes internada y ser conectada a una máquina de oxigenación (ECMO), en dado caso de que su condición empeorara.

“Estuve con las cánulas que en la yugular y en la femoral para en caso de que me conectaran y la verdad que fue muy traumante”, detalló la chilena.

Su caso era muy delicado e incluso recordó que recibió la unción de los enfermos: "Fue el sacerdote a darme la unción de los enfermos y, bueno, yo todos listos: ‘Se muere, esta se muere’“

Finalmente, logró recuperarse y no sufrió daños permanentes en pulmones o corazón, pero sí le quedó una secuela por mucho tiempo.

Lo que como secuela me quedó, eh era pérdida de memoria. Yo iba a algún lugar y no sabía dónde iba, y fue eso. Duró mucho tiempo”, señaló.