El activista colombiano Franklin Humberto Coral Garrido, conocido como Beto Coral, enfrenta un proceso de deportación de Estados Unidos luego de ser detenido por autoridades migratorias en el estado de Arizona.
La situación fue revelada inicialmente por el periodista Daniel Coronell, quien informó que Coral lo contactó mientras agentes de inmigración adelantaban un procedimiento en su contra. Posteriormente se conoció que el activista quedó bajo custodia de las autoridades estadounidenses y que deberá afrontar el proceso migratorio correspondiente.
Coral es uno de los activistas digitales más visibles en respaldo del presidente Gustavo Petro. Durante los últimos años ha desarrollado una intensa actividad política en redes sociales y se ha convertido en una de las voces más reconocidas del petrismo en Estados Unidos.
La detención generó una reacción inmediata del presidente Petro, quien durante el más reciente Consejo de Ministros cuestionó el procedimiento adelantado por las autoridades migratorias estadounidenses y sugirió que podría tratarse de una persecución política.
“Uno de las listas de exterminio, que llamo yo, acaba de ser detenido por ICE”, manifestó el mandatario, quien además pidió a la Cancillería realizar gestiones para conocer la situación jurídica del activista y garantizar sus derechos.
“Que nos lo devuelvan, nosotros pagamos el transporte si es que no tenía derecho a quedarse allá. Y si tenía derecho, pues nos toca movernos porque una injusticia contra un colombiano no podemos permitirla”, agregó.
En la misma línea, el embajador de Colombia en Estados Unidos, Daniel García-Peña, informó que la Embajada y el Consulado General de Colombia en Los Ángeles activaron las gestiones de asistencia consular y establecieron contacto con las autoridades estadounidenses para obtener información oficial sobre el caso.
“La Embajada de Colombia en Estados Unidos y el Consulado General de Colombia en Los Ángeles activaron las gestiones de asistencia consular desde el día de ayer y establecieron contacto con las autoridades estadounidenses competentes”, indicó la representación diplomática en un comunicado.
Sin embargo, desde Estados Unidos surgió una versión diferente sobre las razones que motivaron el procedimiento migratorio.
El periodista Luis Carlos Vélez aseguró que consultó directamente al Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés), entidad que señaló que Coral se encontraba en condición migratoria irregular.
Según la respuesta divulgada por Vélez, Coral ingresó a Estados Unidos en diciembre de 2015 con una visa B1/B2 que le permitía permanecer legalmente durante seis meses. No obstante, las autoridades estadounidenses afirman que permaneció en el país durante aproximadamente diez años después del vencimiento de dicho permiso.
“Coral Garrido ingresó a Estados Unidos en diciembre de 2015 con una visa B1/B2 que le permitía permanecer en el país durante seis meses. En violación de las leyes migratorias estadounidenses, permaneció en el país durante 10 años después del vencimiento de su visa”, señaló el DHS.
La entidad agregó que el activista permanecerá bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) mientras avanzan los procedimientos para su deportación.
La posición de las autoridades estadounidenses también fue respaldada por el senador republicano de origen colombiano Bernie Moreno, quien afirmó que Coral no podía solicitar protección migratoria en Estados Unidos y, al mismo tiempo, actuar políticamente en favor del Gobierno colombiano.
“No puedes venir a Estados Unidos, solicitar asilo y luego actuar como agente extranjero de ese mismo gobierno mientras simultáneamente socavas nuestra política exterior”, escribió el senador en su cuenta de X.