Estados Unidos tendría entre sus opciones militares el uso de la llamada “madre de todas las bombas” para atacar infraestructura energética y objetivos nucleares de Irán, en caso de que el presidente Donald Trump ordene reanudar las operaciones de combate.

Así lo reveló CNN en un informe con base en fuentes oficiales estadounidenses, en el que detalló que los nuevos planes militares contemplarían el despliegue de la bomba GBU-43/B Massive Ordnance Air Blast (MOAB), considerada la más grande del arsenal convencional estadounidense.

En cuanto a la eventual ofensiva, esta podría ejecutarse antes o después de las elecciones legislativas de mitad de mandato, previstas para noviembre de 2026.

Según una fuente citada por CNN, Trump habría ordenado preparar opciones adicionales de ataque que incluyen “una gran cantidad de infraestructura energética” y la posibilidad de emplear esta poderosa bomba contra objetivos iraníes.

La eventual utilización de esta arma representaría una nueva escalada en el conflicto, que acumula más de seis meses de enfrentamientos, aunque dentro de los círculos militares existirían dudas sobre su capacidad para alcanzar los objetivos estratégicos planteados por Washington y modificar el rumbo de la guerra.

Irán. | Foto: @mb_ghalibaf

Los planes también contemplarían instalaciones relacionadas con el programa nuclear iraní, incluido el complejo conocido como Monte Pickaxe, un emplazamiento que Estados Unidos e Israel consideran relevante dentro de las capacidades nucleares de Teherán.

Una segunda fuente consultada por CNN señaló que las opciones militares para atacar instalaciones nucleares iraníes incluyen expresamente el posible uso de la MOAB, aunque no se ha confirmado que Trump haya autorizado una nueva ofensiva ni que exista una fecha definida para ejecutar estos ataques.

La bomba GBU-43/B es un arma convencional, es decir, no nuclear, diseñada para generar una potente onda expansiva y destruir objetivos en superficie, por lo que su eventual utilización contra Irán sería la primera durante este conflicto y marcaría un cambio importante en la ofensiva estadounidense.

La preparación de nuevas alternativas militares se conoce mientras el mandatario enfrenta presiones políticas para terminar un conflicto que ha perdido respaldo entre parte de la población estadounidense, en vísperas de las elecciones legislativas de noviembre.

El presidente Donald Trump. | Foto: El País

Aunque Trump ha sostenido que todavía quedan objetivos por alcanzar en Irán y ha insistido en impedir que el país obtenga un arma nuclear, algunos funcionarios mantienen dudas sobre la existencia de una estrategia que permita cerrar la guerra de manera definitiva.

De acuerdo con el reporte, la Casa Blanca ha evaluado diferentes escenarios para una posible conclusión de las operaciones, incluida la posibilidad de ejecutar nuevos ataques y posteriormente retirar las fuerzas estadounidenses de la región, aunque por ahora no existe una decisión pública que confirme esa decisión.