Una reciente operación de la Policía Nacional de España en conjunto con Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria permitió la desarticulación de una organización criminal dedicada, presuntamente, a la trata de mujeres con fines de explotación sexual.
En el operativo fueron liberadas 27 mujeres. Además, 14 personas fueron detenidas, entre ellas los dos líderes de la organización criminal, según señalaron las autoridades.
Las mujeres, entre ellas menores de edad y colombianas, eran prostituidas en cuatro clubes de alterne en el sur de la isla de Tenerife, en España. En el interior de uno de los clubs encontraron a una menor de 16 años que portaba un documento falsificado.
La investigación de esta organización inició en el mes de julio del año 2024, cuando la Policía recibió un correo electrónico al Servicio de la Atención a la Víctima de Trata de Seres Humanos de la Policía Nacional, en el cual alertaban sobre la presencia de una pareja, quienes, presuntamente, administraban cuatro clubes de alterne y y que dispondrían de diversas mujeres bajo su control.
“Las pesquisas realizadas por los investigadores permitieron constatar que los cabecillas del entramado realizaban viajes periódicos a diversos países de Sudamérica, donde captaban a mujeres jóvenes en situación de extrema vulnerabilidad procedentes de entornos empobrecidos”, señaló la Policía.
El reporte indica que las mujeres eran atraídas bajo engaños, falsas promesas de empleo y expectativas de una vida mejor, y al llegar al país europeo se encontraban bajo el desalentador panorama de tener una millonaria deuda, alcanzando hasta los 300 euros, la cual sería saldada por la realización de servicios sexuales.
“Eran alojadas en diferentes inmuebles de la isla tinerfeña que compartían con otras mujeres en la misma situación, por los cuales también tenían que pagar, viéndose obligadas a vivir en condiciones muy precarias y sometidas a estrictas normas de control. A su llegada, permanecían durante tres meses en la isla para evitar ser detectadas como ilegales por los servicios policiales”, se lee en el reporte.
Pero no solo eran obligadas a ejercer la prostitución durante largas jornadas, sino que también fueron forzadas a consumir sustancias estupefacientes, e incluso en ocasiones eran drogadas por miembros de la organización sin su conocimiento.
Además, “los clientes que venían en estado de embriaguez o mediante el suministro de sustancias estupefacientes que doblegaban su voluntad” eran estafados por los miembros de la organización, quienes realizaban gastos en los locales y extracciones de dinero en cajeros electrónicos por un valor superior a 70.000€.
En la operación final, los uniformados registraron siete domicilios, tres clubes de alterne y una gestoría en la Isla de Tenerife, donde hallaron documentación incriminatoria y diversos bienes de alto valor, entre ellos 90.000 euros en efectivo, un vehículo de alta gama, diversos relojes de lujo, varias joyas y numerosos terminales móviles.