La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, destacó que la captura de Nicolás Maduro a manos del Ejército de Estados Unidos durante la operación militar que tuvo lugar a principios de enero supuso un “punto de inflexión” para la política del país latinoamericano.

Durante un discurso en Caracas, la capital de Venezuela, la presidenta interina hizo hincapié en la importancia de que se puedan “dirimir las diferencias” a través del espacio diplomático entre las partes.

“La fecha del 3 de enero del 2026 marcó una inflexión en la política nacional y en nuestra visión de las relaciones internacionales, de retomar camino diplomático con el gobierno de los Estados Unidos”, dijo Rodríguez.

Seguido, la mandataria destacó que casi seis meses después de la captura del presidente Nicolás Maduro, la decisión de retomar el diálogo diplomático con la Casa Blanca está reflejando unos resultados positivos para el movimiento chavista: “Siento que ha sido el camino correcto”, aseveró.

En su declaración, ella resaltó que la diplomacia debe convertirse en la principal herramienta para manejar las diferencias existentes entre los gobiernos de Caracas y de Washington D. C.

“Dirimir las controversias, dirimir las diferencias que existen, a través del espacio diplomático y garantizar la tranquilidad, la paz, la soberanía y la independencia de Venezuela. Estamos en un proceso de grandes dificultades”, afirmó.

Además, recalcó que el país cuenta con un gran “potencial energético” y apostó por “transformar estas riquezas del subsuelo en beneficios para todos los venezolanos”.

Delcy Rodríguez conmemora Bicentenario del Congreso Anfictiónico de Panamá junto a intelectuales de 12 naciones | Foto: X/@presidencialve1

Según Rodríguez, el proceso de transición traerá una “felicidad social del pueblo venezolano que durante más de una década ha sufrido y padecido un bloqueo económico”.

Caracas y Washington han ido restableciendo sus lazos diplomáticos desde el pasado mes de enero a pesar de años de tensiones y fuertes sanciones por parte de Estados Unidos sobre el sector petrolero del país caribeño.

De momento, tanto Maduro como su mujer, Cilia Flores, continúan detenidos en Nueva York a la espera de que se celebre el juicio en su contra por narcotráfico.

La Justicia de Estados Unidos aplazó hasta el 22 de julio la próxima audiencia judicial de Maduro y Flores, ante un tribunal de Nueva York, tras aceptar la solicitud de la Fiscalía, que afirmaba que posponerla era necesario por problemas logísticos y de seguridad relacionados con su traslado.

El dirigente, que está acusado de cargos relacionados con el narcotráfico, se declaró no culpable ante un tribunal federal de la ciudad, mientras que el Ministerio de Exteriores venezolano sigue pidiendo su liberación al considerar, además, que cuenta con inmunidad por ser el jefe de Estado del país.

*Con información de Colprensa.