La isla de Cuba en la actualidad atraviesa una profunda crisis económica, relacionada con el sector energético y el desabastecimiento de combustibles.
Esta última ha sido consecuencia de la orden ejecutiva del Gobierno de Estados Unidos sobre asedio petrolero, ya que hay amenazas de imposición de aranceles hacia países que decidan suministrar su petróleo al régimen castrista de manera directa o indirecta.
Aunque uno de los mayores golpes a la economía cubana sucedió en 1991 cuando se dio la caída del bloque soviético, en donde había apagones de hasta 16 horas, actualmente se encuentran deteriorados los servicios de salud y educación por la crisis económica de los últimos años.
Según el historiador Fabio Hernández, investigador de la Universidad de La Habana, en una entrevista con la agencia periodística AFP, distinto a la época del “periodo especial” aplicado por el entonces dictador Fidel Castro en la década de los 90, la crisis actual “llega sobre un acumulado de 30 años que (…) pueden definirse como de crisis también”.
En 1994, la crisis de los balseros generó que alrededor de 35.000 cubanos se fueran de la isla por vía marítima. Mientras que desde el 2021, se estima que entre 1,5 y 2 millones han salido del país, un éxodo con consecuencias mucho más profundas para la sociedad.
Durante los últimos cinco años, el régimen castrista liderado por Miguel Díaz-Canel ha sido incapaz de reactivar la economía desde el inicio de la pandemia en el 2020, lo que ha generado un cambio profundo en Cuba.
“Cuba es un país distinto (…) con una relación entre la ciudadanía y el mundo dirigente que es distinto. En los (años) 90 hay una crisis económica, hay crisis social, pero no hay crisis política”, explicó el historiador Hernández.
Asimismo, el experto advierte que en la actualidad los sectores de la salud y la educación que fueron considerados “conquistas” por la revolución cubana se encuentran muy deteriorados y ya no sirven para “movilizar a la población“.
Un avance a destacar, según el historiador, es que en la época actual la ciudadanía cubana tiene más pluralidad en sus vías de información porque durante 1990 existía un monopolio de la información controlado totalmente por el poder. Desde el 2018 es permitido el internet móvil.
“En los años 1990 era una crisis de escasez profunda. Hoy estamos hablando de una crisis más marcada por la existencia de los productos, pero con desigualdad en el acceso a estos”, enfatizó Hernández.