El presidente paraguayo, Santiago Peña, renunció el jueves en medio de una tormenta política y financiera en el país por el colapso de un banco, poco después de que el Congreso comenzara a debatir un juicio político en su contra y tras perder el apoyo de su partido.
Peña anunció que dejaba la presidencia tras la intervención el martes de una entidad financiera digital con la que mantuvo vínculos, que administraba 850 millones de dólares en fondos públicos y cuyo cierre dejó a millones de clientes sin acceso a sus cuentas.
“He tomado la decisión de presentar mi renuncia a la presidencia de la República, lo hago pensando en la estabilidad de nuestro país, en la paz social y en la necesidad de preservar nuestras instituciones democráticas”, dijo Peña en un mensaje grabado publicado en X.
El miércoles, legisladores de la oposición avanzaron en un trámite de juicio político al presidente paraguayo, Santiago Peña, por considerarlo responsable de la crisis desencadenada tras la intervención del banco digital Ueno, que dejó a miles de clientes sin acceso a sus fondos.
Treinta y cinco diputados presentaron en la Cámara Baja el documento acusatorio contra el mandatario y pidieron al titular del cuerpo legislativo la convocatoria de una sesión extraordinaria el jueves para tratar el asunto.
Peña, un economista conservador que asumió el gobierno en 2023, fue accionista hasta marzo del año pasado del grupo propietario del banco, que tenía cerca de 3 millones de clientes y concentraba unos 850 millones de dólares en depósitos públicos, incluidos fondos del Instituto de Previsión Social.
Ueno, propiedad del local Grupo Vázquez, cerró sus puertas el martes después de que el Banco Central iniciara un proceso de resolución a la entidad tras constatar un déficit en sus índices de solvencia relacionados con créditos otorgados a empresas vinculadas.
La oposición acusó a Peña de incurrir en un conflicto de intereses, de manipulación regulatoria, desvío de los fondos previsionales y encubrimiento institucional del Banco Central, entre otros puntos.
“Nunca antes nadie perjudicó en un solo día a 3 millones de personas en la República del Paraguay y usted lo logró, señor presidente (...) usted es el origen de este monstruo que ha creado”, dijo en la sesión la diputada opositora Rocío Vallejo poco antes de presentar la acusación contra el mandatario.
La Cámara de Diputados necesita una mayoría calificada de dos tercios para dar inicio al trámite y aún no está claro si el oficialismo acompañará la propuesta.
Peña dijo en una publicación en X que los responsables de las irregularidades responderían ante la justicia, sin excepciones, poco antes de promulgar una ley que permitirá a los ahorristas de ueno recuperar su dinero en menos tiempo.
“A todos los sectores políticos les solicitamos encarecidamente anteponer el interés de los ahorristas a cualquier otro interés”, señaló.
El caso le costó el puesto al presidente de la entidad matriz, Carlos Carvallo, y dejó tras las rejas a ocho directivos de la entidad intervenida, entre ellos a su CEO, Miguel Vázquez.
La fiscalía emitió órdenes de detención contra los ejecutivos, que se entregaron a las autoridades, y acusó formalmente a 27 personas vinculadas con el banco. La justicia también ordenó el embargo de sus bienes.
El miércoles también circularon informes sobre fallos en diversas aplicaciones bancarias, lo que intensificó la preocupación en torno a la confianza en el sistema financiero del país.
La Asociación de Bancos del Paraguay (Asoban) informó que las entidades financieras estaban trabajando para gestionar el gran volumen de clientes que trasladan sus cuentas desde la intervenida Ueno, y subrayó que el sistema bancario continuaba “operando con normalidad”.
Peña no se ha pronunciado públicamente sobre la iniciativa de destitución.
Información de Reuters.