El Tribunal de la Corona de Gloucester, condado de Inglaterra, declaró culpable por los delitos de esclavitud moderna, privación ilegal de la libertad y agresión física, a Amanda Wixon, quien tuvo sometida por más de 20 años en estas condiciones inhumanas a una mujer, cuyo nombre se mantiene en reserva por seguridad.
Wixon, de 56 años, es residente de la localidad de Tewkesbury, y había asumido la custodia de esta mujer, desde 1996, cuando ella apenas tenía 16 años, acogiéndola en su hogar. Pero en vez de cuidado y amor, la obligó a ser su sirvienta y la mantuvo cautiva, bajo amenazas y violencia física.
De acuerdo con un informe de Gloucester Constabulary, medio oficial de la policía de este condado británico, el caso se conoció gracias al trabajo del Departamento de Investigación Criminal (CID).
El juicio contra Wixon se alargó por 13 días, en los que el tribunal escuchó el testimonio directo de la víctima, una mujer con severos problemas psicológicos y de aprendizaje, quien cuando fue hallada por las autoridades tenía desnutrición y había perdido sus dientes.
La víctima relató cómo Wixon la forzaba a limpiar la casa, encargarse de sus 10 hijos, privándola de salir, sin remuneración y alimentación adecuada, solo le permitía comer una vez al día, por lo general, las sobras que dejaba la familia, aunque ella escondía dulces para comer cuando estaba sola.
Cuando no cumplía a cabalidad sus labores, Wixon la golpeaba en el rostro, en ocasiones con el palo de una escoba, causándole la caída de sus dientes. También confesó que, en una ocasión, su agresora la estranguló.
Wixon la tenía durmiendo en una pequeña habitación, en condiciones insalubres, le prohibía bañarse, le afeitaba la cabeza para impedirle tener cabello largo y solo podía vestir con ropa usada.
En otra ocasión, la brutal mujer metió la cabeza de su víctima en el inodoro y luego la sometió a lavarse la boca con productos químicos de limpieza.
En 2021, la víctima aprovechó un descuido de Wixon y con un celular secreto, que le había regalado un conocido, llamó a las autoridades. Más tarde los policías llegaron a la vivienda y la encontraron en condiciones inhumanas.
“Los agentes describieron que la víctima parecía asustada, demacrada y desnutrida, con un fuerte olor corporal. Llevaba el pelo corto y presentaba moretones en los brazos. La habitación sucia y sin bombilla”, señala el medio oficial.
De inmediato la víctima fue llevada a un hospital, donde comenzaron a tratarla por diversas afecciones físicas y psicológicas, también recibió tratamiento dental por primera vez.
Mientras que Amanda Wixon fue arrestada bajo sospecha de negligencia y se abrió una investigación del caso que, finalmente llegó a un veredicto el pasado miércoles, 21 de enero. Se trata de uno de los casos de maltrato más escalofriantes ocurridos en Inglaterra.
Wixon fue declarada culpable de dos cargos por obligar a una persona a realizar trabajos forzados u obligatorios, un cargo de privación ilegal de la libertad y tres cargos de agresión con lesiones corporales.
La detective Emma Jackson, de la Policía de Gloucestershire, manifestó que: “Wixon mantuvo cautiva a una víctima extremadamente vulnerable en condiciones atroces durante más de dos décadas. En lugar de cuidarla como se suponía que debía, la explotó y la obligó a trabajar en servidumbre doméstica, sometiéndola a un trato cruel e inhumano”.
“Me complace decir que la víctima, con la ayuda de su maravillosa cuidadora de Shared Lives, ahora está prosperando. Está sana y disfruta de las libertades que Wixon le negó durante tanto tiempo”, agregó.
Wixon fue puesta en libertad bajo fianza por el tribunal y se le dictará sentencia el jueves 12 de marzo.