La defensa de Jair Bolsonaro, expresidente brasilero preso por un intento de golpe de Estado, pidió este miércoles a la Corte Suprema de Brasil que pueda cumplir su sentencia a 27 años de cárcel en su domicilio por “riesgo concreto de agravamiento” de su estado de salud.

Bolsonaro, de 70 años, fue operado el 25 de diciembre de una hernia inguinal y luego se sometió a un procedimiento contra sus recurrentes crisis de hipo, y está previsto que vuelva el jueves a prisión en una sede policial en Brasilia.

No es la primera vez que la defensa de Bolsonaro pide el beneficio de prisión domiciliaria para el expresidente. | Foto: AFP or licensors

“La permanencia de este paciente en un centro penitenciario tan pronto como salga del hospital lo sometería a un riesgo concreto de agravamiento repentino de su estado de salud”, dice el documento presentado por la defensa, donde pide “prisión domiciliaria humanitaria” para el exmandatario.

Se tiene previsto que vuelva el jueves, 1 de enero, a prisión tras más de una semana hospitalizado en Brasilia.

Como se sane, la Corte Suprema condenó al líder de la derecha brasileña a 27 años de prisión por un plan fallido para aferrarse al poder, tras perder las elecciones contra Luiz Inácio Lula da Silva en 2022.

“El alta ya está programada: salvo alguna complicación, pretendemos llegar temprano (el jueves), hacer la evaluación de rutina y si no hay nada raro, comunicar a la superintendencia (policial)”, dijo a periodistas el cardiólogo Brasil Caiado, en el hospital DF Star.

Bolsonaro lidia desde hace años con secuelas de una puñalada abdominal que sufrió durante un acto de campaña en 2018, y que requirió más tarde varias cirugías.

El expresidente brasileño Jair Bolsonaro fue condenado por la Corte Suprema en noviembre de 2025. | Foto: AFP or licensors

No obstante, hasta ahora la corte rechazó un primer pedido de su defensa para que cumpla la sentencia en prisión domiciliaria por su estado de salud.

“Todo está yendo bien desde el punto de vista del posoperatorio”, dijo este miércoles el cirujano Claudio Birolini.

Tras el alta hospitalaria, Bolsonaro deberá volver a la pequeña habitación donde cumple su condena, en una sede de la Policía Federal en Brasilia.

Birolini dijo que el procedimiento médico contra el hipo no logró “interrumpir totalmente las crisis”.

Bolsonaro fue sometido en los últimos días a bloqueos anestésicos de un nervio que controla el diafragma, para atacar el hipo que, según su familia, le provoca vómitos y dificultad para respirar.

Las limitaciones del procedimiento sugieren que el hipo tiene origen en el sistema nervioso central, según Birolini.

Bolsonaro padece además gastritis y esofagitis, y sufre de una “apnea de sueño severa”. “Obviamente no está feliz”, dijo Birolini.

Jair Bolsonaro sufrió un atentado contra su vida durante su campaña a la presidencia. | Foto: AFP

Su estado de ánimo “oscila mucho”, según Caiado: “Queda muy golpeado en las noches y los días que pasa con hipo (...) y es claro que él ya llegó aquí con un nivel emocional más deprimido”.

Esta hospitalización de nueve días fue la primera salida de Bolsonaro desde su encarcelamiento a finales de noviembre. A pesar de la condena, el expresidente sostiene que es inocente.