Conocido como el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn (MC), está ubicado en el barrio Sunset Park de Brooklyn, Nueva York, y tiene fama de ser una de las más oscuras cárceles federales de los Estados Unidos, caracterizada por sus estrictos controles de seguridad.
También este es el lugar de reclusos de alto renombre. Nicolás Maduro, quien fue capturado el pasado 3 de enero, llegó a acompañar al rapero Sean “Deaddy” Combs, Luigi Magnione, además de figuras que en el pasado han acaparado titulares en Colombia y el mundo, como es el caso del exnarcotraficante colombo-alemán Carlos Lehder.
Fue justo este último quien, en una reciente entrevista para el podcast ‘Más allá del silencio’ reveló detalles de cómo es el MDC, y todo lo que se vive en su interior.
Según el exnarcotraficante, “no es una cárcel”. En su lugar, lo comparó como “el planeta oscuro. Allí no hay luz, no hay sol. No hay conversación ni contacto humano, excepto con los guardias que te dan la comida”, dijo.
Y agregó: “Está asignado a la más alta custodia de seguridad permisible por las leyes de Estados Unidos y es el confinamiento solitario hasta el día en que el cuerpo no resista más”.
Acerca de la celda en la que estaría recluido Maduro, explicó que “está internado en una celda que no tiene muebles (...) está confinado en el máximo nivel de seguridad permisible y no se permite ningún tipo de visita”. Según él, esta sección la tienen destinada para “terroristas”.
Frente al futuro del exmandatario de Venezuela, acusado de robarse las últimas elecciones que se celebraron en el país, Lehder dijo que “si yo fuese ese dictador, aceptaría la derrota y me declararía culpable”.
No es el único en asegurar que esta prisión es casi una fortaleza impenetrable. Portales como la BBC y CNN aseguran que el MDC Brooklyn está construido con muros reforzados de acero, y cuenta con una vigilancia permanente por cámaras en cada una de sus esquinas, lo que es reforzado por una custodia armada las 24 horas del día.
Además, para evitar cualquier intento de fuga, el perímetro de la cárcel está protegido por barricadas capaces de detener el impacto de camiones pesados. Eso sin contar con el sistema de pasillos internos que conectan a la prisión directamente con los tribunales federales, lo que hace innecesario el traslado por vía pública de los reclusos, lo que a su vez reduce las posibilidades de un intento de escape en esta circunstancia.