El comercio entre Colombia y Ecuador ha sido históricamente uno de los ejes fundamentales de la integración económica en la región andina, impulsado por la cercanía geográfica y los acuerdos que rigen la relación bilateral.

No obstante, este equilibrio enfrenta un nuevo desafío tras el anuncio del Gobierno ecuatoriano de imponer un arancel del 30 % a los productos colombianos, a partir del mes de febrero, una decisión que ha generado preocupación en las autoridades nacionales y en los sectores productivos del país.

Frente a este escenario, el Gobierno colombiano confirmó que hará uso de los canales legales disponibles para responder a la medida adoptada por el país vecino.

Alimentos, medicamentos y más productos que serán golpeados por arancel que Ecuador le puso a Colombia. | Foto: El País

Este miércoles 21 de enero, el Ejecutivo, liderado por el presidente Gustavo Petro, aseguró que la reacción se dará dentro del marco jurídico vigente y con el objetivo de proteger los intereses comerciales de Colombia, sin romper los espacios de diálogo existentes entre ambas naciones.

La ministra de Comercio, Industria y Turismo, Diana Marcela Morales Rojas, explicó que el país cuenta con herramientas definidas en el Plan Nacional de Desarrollo (PND) que permiten actuar en este tipo de situaciones.

Entre ellas se encuentran los llamados aranceles inteligentes, un mecanismo diseñado para garantizar la reciprocidad comercial y asegurar condiciones de competencia equitativas para los productos nacionales frente a decisiones unilaterales de otros países.

De acuerdo con la funcionaria, estas herramientas podrán ser aplicadas si las circunstancias lo requieren, siempre respetando los principios legales que rigen el comercio internacional.

Morales recordó, además, que la relación entre Colombia y Ecuador se desarrolla en el marco de la Comunidad Andina (CAN), organismo que establece normas claras para el intercambio comercial y contempla mecanismos formales para la solución de controversias entre los países miembros.

En este sentido, la ministra destacó que la CAN dispone de un mecanismo de solución de diferencias que permite a los Estados resolver desacuerdos de manera institucional, evitando medidas que puedan afectar el equilibrio del comercio regional.

“Usaremos las vías e instrumentos jurídicos a los que Colombia puede acudir. Pero Ecuador es un país hermano y socio relevante para Colombia, y en ese sentido los equipos técnicos han mantenido un diálogo permanente y de beneficio común”, afirmó Morales.

Ecuador aplicará desde el 1 de febrero de 2026 una tasa de seguridad del 30 % a todas las importaciones provenientes de Colombia, como respuesta a lo que el presidente Daniel Noboa calificó como una falta de cooperación en la lucha contra el narcotráfico y la minería ilegal en la frontera. | Foto: Ministerio de Comercio, Industria y Turismo

La decisión de Ecuador resulta especialmente llamativa debido a que, en paralelo, ambos países venían sosteniendo conversaciones orientadas a fortalecer la seguridad en la frontera común.

Para el Gobierno colombiano, la imposición de un arancel de esta magnitud parece inconsistente con ese proceso de acercamiento y cooperación, por lo que se espera que los canales diplomáticos y técnicos sigan abiertos para buscar una solución concertada.

El intercambio comercial entre Colombia y Ecuador refleja la importancia estratégica de esta relación. Entre enero y octubre de 2025, el comercio bilateral, el cual incluye exportaciones e importaciones, alcanzó los US$2.209 millones.

En ese periodo, Colombia registró un saldo comercial favorable de US$849 millones, lo que evidencia el peso de las exportaciones nacionales hacia el mercado ecuatoriano.

De acuerdo con las cifras oficiales, las exportaciones colombianas a Ecuador sumaron US$1.529 millones en los primeros diez meses de 2025. De ese total, el 72,3 % correspondió a bienes no mineroenergéticos, lo que resalta la diversificación de la oferta exportadora colombiana.

Cabe recordar que, entre los principales productos enviados al país vecino, se encuentran la energía eléctrica, medicamentos, insecticidas y camiones, sectores que podrían verse impactados por la nueva medida arancelaria.