El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró en una reciente declaración que su país podría tomar el control de Cuba “casi de inmediato”.
El pronunciamiento se dio durante la intervención del mandatario como orador principal en una cena privada del Forum Club en West Palm Beach, Florida.
No obstante, dijo que el control de la isla caribeña por parte del país norteamericano se dará después de terminar el “trabajo” con Irán: “Primero terminaremos uno, me gusta terminar un trabajo”.
Adicionalmente, dijo que podría hacer que un portaviones estadounidense se detenga a cerca de 90 metros de la costa cubana.
“Lo que haremos, en el camino de regreso desde Irán, tendremos uno de los nuestros grande, tal vez el portaaviones U.S.S. Abraham Lincoln, el más grande del mundo; lo tendremos entrando, deteniéndose a unas 100 yardas de la costa y dirán ‘muchas gracias, nos rendimos’”, agregó Trump.
Trump endurece sanciones a Cuba
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó el viernes imponer nuevas sanciones destinadas a asfixiar al gobierno de Cuba, que este 1 de mayo convocó a una manifestación para “defender la patria” y denunciar las amenazas de agresión militar estadounidense.
El presidente estadounidense considera que la isla comunista, ubicada a 150 km de la costa de Florida, sigue representando una “amenaza extraordinaria” para la seguridad nacional de Estados Unidos.
Estas nuevas sanciones, detalladas en un decreto presidencial y destinadas a aumentar la presión sobre La Habana en medio de su crisis económica, se dirigen específicamente a los bancos extranjeros que colaboran con el gobierno cubano e imponen restricciones migratorias.
En este decreto, Trump impone sanciones a personas y entidades involucradas en los sectores energético, minero y otros de la isla, así como a cualquier persona declarada culpable de “graves violaciones de los derechos humanos”.
Además del embargo vigente desde 1962, Washington, que no oculta su deseo de un cambio de régimen en La Habana, impuso en enero un bloqueo petrolero a Cuba, permitiendo la entrada al país únicamente a un buque cargado con crudo ruso.
El anuncio de nuevas sanciones se produce el Día de los Trabajadores, jornada que Cuba celebró con un desfile frente a la embajada estadounidense en La Habana, al que asistieron el líder revolucionario Raúl Castro, de 94 años, y el presidente Miguel Díaz-Canel.
El canciller, Bruno Rodríguez, denunció las nuevas sanciones.
“El gobierno de Estados Unidos se alarma y responde con nuevas medidas coercitivas unilaterales ilegales y abusivas contra Cuba”, escribió Rodríguez en un mensaje en X en el que aludió a la manifestación por el 1 de Mayo.
El día anterior, Díaz-Canel había llamado a los cubanos a movilizarse “contra el bloqueo genocida y las flagrantes amenazas imperialistas” de Estados Unidos.
*Con información de AFP