Las autoridades y las comunidades de la zona rural de Santander de Quilichao, en el norte del Cauca, investigan la muerte de un minero que quedó atrapado junto con otro trabajador tras el colapso de un socavón donde, al parecer, se realizaban labores de extracción ilegal de oro.
La emergencia se registró este viernes 10 de julio en el sector conocido como San Antonio, una zona donde desde hace varios años se desarrollan actividades de minería informal. Según los primeros reportes entregados por habitantes del lugar, el derrumbe sorprendió a dos trabajadores cuando adelantaban labores dentro del socavón, dejándolos atrapados bajo toneladas de tierra y roca.
De inmediato, los demás mineros que se encontraban en el sitio iniciaron un operativo de rescate utilizando herramientas artesanales y una estructura improvisada de madera para lograr sacar a las víctimas.
Videos grabados por los propios trabajadores muestran los momentos de tensión vividos durante la emergencia. En las imágenes se observa cómo varios hombres coordinan las labores para extraer a los dos mineros, mientras uno de ellos, al percatarse de que ambos habían sido rescatados con vida, exclama: “Tranquilo, salió bien, ya está afuera, compañero”.
De acuerdo con líderes sociales de la zona, los dos trabajadores lograron ser sacados del socavón con signos vitales. Sin embargo, ambos presentaban graves lesiones, principalmente en la cabeza, ocasionadas por las rocas que se desprendieron durante el derrumbe.
“Las piedras que cayeron les ocasionaron fuertes golpes en la cabeza. Después de rescatarlos fueron trasladados inicialmente al hospital de Santander de Quilichao por la misma comunidad”, explicaron habitantes del sector.
Debido a la gravedad de las heridas, el personal médico ordenó remitir a los dos pacientes a un centro asistencial de mayor complejidad en la ciudad de Cali. No obstante, uno de los mineros falleció durante el traslado como consecuencia de las lesiones sufridas.
La identidad de la víctima no había sido confirmada oficialmente al cierre de esta edición. El segundo trabajador permanece bajo atención médica, mientras las autoridades esperan conocer su evolución clínica.
Líderes comunitarios indicaron que ambos mineros residían en el sector de La Arrinconada, perteneciente a la vereda La Bética, en jurisdicción de Santander de Quilichao, y que diariamente se dedicaban a la extracción artesanal de oro como principal fuente de sustento para sus familias.
El accidente volvió a poner en evidencia los riesgos que enfrentan quienes desarrollan actividades mineras informales en diferentes zonas del norte del Cauca, donde numerosos trabajadores ingresan a socavones sin las condiciones técnicas ni las medidas de seguridad exigidas para este tipo de labores.
Las autoridades competentes deberán establecer las circunstancias en las que ocurrió el derrumbe y verificar las condiciones en las que funcionaba el socavón donde se presentó la emergencia. Asimismo, se espera que los organismos judiciales adelanten las actuaciones correspondientes para determinar si existían responsables de la explotación minera en ese lugar.
Mientras avanzan las investigaciones, la muerte del trabajador ha generado consternación entre los habitantes de la zona rural de Santander de Quilichao, quienes lamentaron la pérdida de una persona que, como muchos otros mineros informales de la región, buscaba obtener el sustento diario mediante la extracción de oro en condiciones de alto riesgo.