En las últimas horas, un nuevo hecho de violencia sacudió al departamento de Casanare, donde cinco hombres fueron asesinados en medio de un ataque armado ocurrido en la vereda El Fical, del municipio de Villanueva.
De acuerdo con el reporte preliminar, las víctimas se encontraban departiendo cuando de repente llegaron dos sicarios en una motocicleta y emprendieron fuego de manera indiscriminada contra las personas que estaban ahí.
Mientras las investigaciones avanzan, el comandante de la Policía en Casanare, el coronel Pablo Galindo, declaró que el caso podría tratarse de un ajuste de cuentas.
“Tenemos este lamentable caso en el que cinco hombres fueron asesinados por dos criminales que llegaron a bordo de una motocicleta y, sin mediar palabra, abrieron fuego contra las personas que se encontraban en el lugar. Creemos que podría tratarse de un ajuste de cuentas”, dijo el uniformado.
Tras el hecho, unidades de la Seccional de Investigación Criminal (Sijín) asumieron las labores de recolección de pruebas y testimonios, en un intento por reconstruir lo sucedido y determinar las circunstancias del crimen.
Además, el gobernador del Casanare, Cesar Ortíz Zorro, anunció una recompensa para quien suministre información que permita identificar y capturar a los autores del ataque.
“Rechazo con total contundencia los lamentables hechos ocurridos en la vereda El Fiscal de Villanueva. He ordenado que se disponga de una recompensa de hasta 50 millones de pesos para quien entregue información que permita dar con el paradero de los criminales”, dijo el dirigente local.
Por su parte, el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz) informó que con este nuevo hecho, en lo que va del 2026, ya se completan 38 masacres en Colombia.
De igual forma, la entidad citó un informe de la Defensoría del Pueblo, en el cual advierte que en la zona existe una disputa territorial entre las AGC (Clan del Golfo), el ELN a través del frente José David Suárez y las disidencias FARC de los frentes 28 y 10 del EMC.
Dichos grupos estarían incursionando en zonas de pobreza para demostrar poder, reclutando jóvenes vulnerables. A su vez, campesinos, ganaderos, comerciantes y docentes están afrontando amenazas de desplazamiento forzado, homicidios y violencia sexual.
Entre tanto, la Policía Nacional informó que se han reforzado los operativos en distintos puntos del departamento con el objetivo de prevenir nuevos actos violentos y garantizar la seguridad de la población, la cual manifestó preocupación por la situación de seguridad.