La nueva imputación que estaba programada para este jueves en contra del expresidente de Ecopetrol Ricardo Roa fue reprogramada por una solicitud de la defensa.
Ante la petición, el complejo Judicial de Paloquemao acaba de confirmar que la segunda imputación de cargos fue programada para el 8 de abril, a las 9:00 de la mañana.
Su abogado defensor, Juan David León Quiroga, fue el encargado de solicitar el aplazamiento, argumentando que no podía preparar dos audiencias de imputación en contra de Roa en tan solo una semana.
Se refiere a la imputación por tráfico de influencias por la que fue imputado el miércoles, 11 de marzo de 2026, y que está relacionada con la compra de un lujoso apartamento en Bogotá.
Concretamente, lo que dijo la Fiscalía es que Roa compró ese inmueble en 2022, por medio de la empresa Princeton International Holding, a través de Luis Enrique Rojas como intermediario, a un precio mucho menor que el de su avalúo real. Un año después, Roa se posesionó como director de Ecopetrol. Y es justo ahí donde empezaron a saltar las irregularidades.
Según la Fiscalía, Roa aprovechó su cargo para pedirle a Luis Enrique Rojas, presidente de la filial Hocol, que beneficiara a Juan Guillermo Mancera y a su empresa Gaxi SA ESP con contratos. Eso en contraprestación por la negociación del apartamento. No obstante, ante los señalamientos, el director se declaró inocente.
Ahora, Roa debe enfrentar un nuevo proceso judicial y la nueva imputación tiene que ver con hechos totalmente distintos. Se refiere a temas relacionados con la violación de los topes electorales por parte de la campaña presidencial de Gustavo Petro y de la que Roa fungió como gerente.
Las investigaciones han revelado que en los reportes presentados se mostraron gastos por $28.384 millones en primera vuelta, cuando el tope era $28.536 millones. En segunda, fueron $13.169 millones, cuando el tope era $13.347 millones. El Consejo Nacional Electoral ya falló en contra de la entonces campaña presidencial.
Dentro de ese dinero habría un aporte de $500 millones producto de una donación que Fecode, el sindicato de docentes, le hizo a Colombia Humana y que habría terminado en las cuentas de la campaña.
A esto se suman otros aportes de la Unión Sindical Obrera (USO), el sindicato de Ecopetrol. Roa, como administrador de los recursos de campaña, debería haber conocido esos gastos y haberlos reportado, pero no fue así.
*Con información de Colprensa.