Momentos de tensión vivieron las comunidades de la vereda La Meseta de Popayán, Cauca, luego que un comando armado ingresara a una vivienda de esta población rural para después masacrar a seis personas.

El mortal ataque, registrado en las horas de la mañana de este jueves 9 de abril, prendió las alarmas tanto para las comunidades y autoridades, porque comprueba la existencia de grupos armados ilegales en la zona rural de la capital del Cauca, fenómeno que fue denunciado desde tiempos atrás por las comunidades de estas veredas y corregimientos de la zona occidental de la capital del departamento.

Seis personas fueron asesinadas en una vivienda rural de la vereda La Meseta, en zona rural de Popayán, Cauca. Cinco de los cuerpos quedaron al interior de la residencia. | Foto: Francisco Calderón

Ese temor se volvió realidad con esta masacre, donde seis hombres terminaron baleados cuando pernoctaban en ese predio tipo casa finca, ubicado sobre una vía destapada, que comunica esta vereda con el área urbana de Popayán.

Esta vereda está ubicada aproximadamente una hora de camino del área urbana de la Ciudad Blanca. Hasta este punto llegaron varios sujetos armados para ejecutar este ataque.

“Cinco de los seis cuerpos quedaron al interior de la casa, mientras que una persona que al parecer intentó huir, quedó sobre la entrada del predio. Ahora esperamos que sean los familiares y autoridades los que informen quiénes son las víctimas porque la verdad nadie los conocía”, relataron los pobladores, quienes ante la magnitud de lo sucedido, se acercaron a la entrada de la vivienda para mirar cómo organismos humanitarios atendían la trágica situación.

Otros integrantes de la comunidad, asustados, manifestaron con cierto terror que este ataque los tomó por sorpresa porque “era una casa que permanecía sola, o bueno, uno no veía casi gente, y mire lo que hicieron matarlos a todos adentro, qué horror”, expresaron los campesinos de la zona mientras presenciaban, silenciosamente, la escena de dolor de los familiares que llegaron a reconocer a las víctimas.

La Defensoría del Pueblo, la Cruz Roja y la comunidad fueron los encargados de evacuar los cadáveres de los seis ciudadanos asesinados en la zona rural de Popayán este jueves 9 de abril. | Foto: Francisco Calderón

A pesar del dolor, estas últimas personas fueron las encargadas de ayudar a sacar los cadáveres de la residencia, luego de facilitar información de sus seres queridos solo a los funcionarios de la Defensoría del Pueblo y de la Cruz Roja, quienes fueron los únicos representantes de las autoridades que llegaron al lugar de los hechos. También hicieron presencia funcionarios de la alcaldía, buscando atender o asistir emocionalmente a los familiares.

De hecho, y como bien lo comprobó esta casa periodística, a esta vivienda, construida en su totalidad en un amplio predio encerrado con una valla metálica, nunca llegó el Ejército, menos la Policía. Se adelantó rápidamente una diligencia judicial con el apoyo de la Junta de Acción Comunal de la zona para después, en una camioneta particular, con la asistencia de vehículos de los organismos humanitarios, trasladar los cuerpos hacia Medicina Legal.

Mientras tanto, y buscando facilitar la consecución de información, la alcaldía y la fuerza pública anunciaron una recompensa de hasta 50 millones de pesos a las personas que permita la ubicación y captura de los responsables de esta masacre.

“Se habla que fueron unos sujetos que iban en camionetas de alta gama los responsables, pero acá la gente no vio nada, solo nos enteramos cuando empezaron los gritos de unas mujeres que llegaron después del medio día, ahí ya comprobamos de cuántos muertos eran”, relataron los pobladores de esta vereda.

Comunidades rurales alertaron que el ataque confirma la presencia de grupos armados ilegales en la zona. | Foto: Francisco Calderón