La violencia en las vías rurales volvió a encender las alarmas de la región tras conocerse el caso de Javier Tascón, un hombre de 73 años de edad que resultó gravemente herido luego de intentar evadir un retén ilegal en zona rural de Jamundí, Valle del Cauca.

Según la información conocida, Tascón se movilizaba por un corredor vial que conecta esta región con el norte del Cauca cuando fue interceptado por hombres armados, presuntamente integrantes de disidencias de las Farc.

Durante un instante, el hombre se detuvo, pero ante la intimidación, Tascón tomó una decisión que afectaría su salud gravemente, pues decidió poner su vehículo en marcha, por lo que los alzados en armas abrieron fuego en su contra.

Una persona permanece en UCI tras ser atacada en retén ilegal de disidencias en el sector de El Crucero del corregimiento de Timba, en zona rural de Jamundí. | Foto: Redes sociales

“En la vía antes de la Balsa lo estaba esperando un tipo en una moto, lo hizo parar y le dijo ¿vos quién sos?, él le respondió: Yo soy Javier Tascón, yo soy de aquí de Timba, de la familia Tascón y el otro le dijo, yo no te conozco H*, te bajás. Mi hermano no se quiso bajar. Cuando el tipo sacó la ametralladora, salió volado en el carro. La balacera fue terrible y lo cogió. De milagro como le digo, no lo mataron", dijo Julia Tascón, hermana de la víctima, según lo informado por Blu Radio.

Esa reacción, terminó causándole heridas de gravedad que hoy lo mantienen en delicado estado de salud y con riesgo de quedar con secuelas permanentes.

Cabe decir que, la víctima, que por varios años residió en Estados Unidos, se había dedicado a ser un trabajador del campo a su regreso, cumpliendo con labores agrícolas en el Valle del Cauca, región a la que decidió regresar para disfrutar de sus años de pensión, después de haber vivido durante muchos años en Estados Unidos.

Avisos de la estructura Jaime Martínez, de las disidencias de las FARC, en Jamundí. | Foto: Suministrado a Semana

Su sueño aquí se había consolidado finalmente luego de comprar una pequeña finca, tras años de trabajo y ahorros, para poder disfrutar de su gusto por el campo.

“Son 85 años hace que el pueblo nos conoce, siempre de negocitos, de tiendas. Mi hermano fue para Estados Unidos, regresó ya pensionado para poder vivir acá en el país en su finquita, que él con los ahorros había comprado y había sembrado los frutales y así fue, esa es su vida”, añadió doña Julia.

Ahora, la familia de la víctima de este conflicto armado absurdo, en la que prima la violencia y los intereses, busca que su familiar no sea sacado de la Clínica Valle del Lili, donde permanece, para ser transferido a otro centro hospitalario, pues temen que su condición de salud pueda empeorar.

De hecho, ante tal preocupación, un juez falló a su favor una tutela, para garantizar que el hombre siga recibiendo atención en esa unidad.

“Él es consciente de que tiene que hacer unas terapias, pero estamos tratando de que la clínica no lo saque de allí, porque quieren sacarlo de esta clínica para mandarlo a otra, él tiene un tiro en el cuerpo. Si lo mueven, él puede quedar inválido”, concluyó su hermana.