La Procuraduría General de la Nación no prorrogó la suspensión provisional del general Juan Miguel Huertas Herrera y de Wilmar de Jesús Mejía, funcionario de la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI).
De acuerdo con el informe, revelado por Semana, la decisión fue firmada por el procurador delegado de la sala disciplinaria de instrucción. En el oficio se argumentó que no se cumplen los requisitos para realizar la prórroga de la suspensión de los respectivos cargos de Huertas Herrera y Mejía.
“No prorrogar la suspensión provisional del ejercicio de los cargos de comandante de personal del Ejército Nacional y director de inteligencia de la DNI, respectivamente, al BG Juan Miguel Huertas Herreras y el señor Wilmar de Jesús Mejía”, se lee en el documento.
Cabe recordar que la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI) había elevado el domingo 2 de febrero una solicitud formal a la Procuraduría General de la Nación para que precisara el alcance de la medida de suspensión provisional que pesa sobre William de Jesús Mejía, actual Director de Inteligencia Estratégica.
“Hasta la fecha, no se ha recibido respuesta por parte del ente de control, lo que impide tener seguridad jurídica sobre la situación actual del investigado”, señaló anteriormente la Dirección Nacional de Inteligencia en un comunicado.
Huertas y Mejía habían sido suspendidos en un término inicial de tres meses, pero ante el vencimiento de los términos, la DNI buscó establecer si la suspensión fue prorrogada o si se profirió una decisión absolutoria.
Ahora, con la decisión de la Procuraduría, ambos funcionarios podrán volver a sus cargos, quienes negaron en varias oportunidades haber tenido algún vínculo con las disidencias de alias ‘Calarcá’.
Ambas personas habían sido apartadas de sus cargos tras revelarse una presunta alianza con las disidencias de las Farc y la filtración de información confidencial que permitió a los grupos ilegales esquivar operativos militares en zonas estratégicas del país.
El rastro de “El Chulo” en los archivos de Calarcá
Mejía, conocido en el ámbito de la inteligencia bajo el alias de “El Chulo”, apareció en documentos y chats incautados el 23 de julio de 2024 durante un retén militar en Anorí, Antioquia. Los archivos digitales, que permanecieron bajo custodia más de un año antes de su divulgación, expusieron que el directivo presuntamente utilizó su poder para purgar a oficiales de la Fuerza Pública que no eran afines al Gobierno y coordinar la creación de una fachada empresarial para legalizar a combatientes del Estado Mayor Central.
Testimonios de jefes guerrilleros indicaron que, gracias a la presunta relación con Mejía y otros altos oficiales, los disidentes pudieron “sintonizar las comunicaciones de los batallones para escuchar en tiempo real los movimientos de las tropas, saber dónde se ubicaban los soldados y anticipar cualquier operativo en su contra”.
A pesar de la contundencia de los archivos que vinculan a Mejía con reuniones clandestinas en Colombia y Venezuela, el presidente, Gustavo Petro, defendió la inocencia del funcionario. El mandatario aseguró que “las versiones sobre Huertas y Wilmer son falsas” y sostuvo que las denuncias pretenden atacar a quienes le ayudaron a identificar actos de corrupción dentro del Ejército.
*Con información de Colprensa.