Un contundente golpe a las estructuras del narcotráfico y el hurto fue propinado por las autoridades del departamento del Valle del Cauca.
Mediante un riguroso operativo conjunto entre la Policía Nacional y la Fiscalía General de la Nación, se logró desmantelar una vivienda que funcionaba como un estratégico centro de operaciones ilícitas. En la acción judicial se logró la captura en flagrancia de un hombre señalado como un peligroso dinamizador del delito en el municipio de Palmira.
El detenido fue plenamente identificado por los investigadores judiciales como Felipe Corrales Alvarado, conocido en el mundo delictivo bajo el alias de ‘El Cholo’.
De acuerdo con el reporte oficial entregado por los uniformados, este individuo presuntamente formaba parte activa de una reconocida organización delincuencial de la región y cumplía funciones específicas de vigilancia y logística en el inmueble intervenido.
Las autoridades confirmaron que el sospechoso ejercía como custodio directo de una propiedad ubicada estratégicamente en el barrio La Libertad.
Dicho predio era utilizado por la temida estructura delincuencial conocida como ‘Los M-20’, la cual venía afectando de manera sistemática la tranquilidad y el patrimonio económico de los habitantes de la zona urbana mediante diversas actividades delictivas.
Las labores previas de inteligencia judicial y seguimiento permitieron establecer que la residencia no era un hogar común, sino un centro de acopio dedicado al almacenamiento, dosificación y posterior distribución de sustancias estupefacientes a gran escala.
Desde este punto se coordinaba el abastecimiento de alucinógenos para diferentes expendios locales instalados en diversos sectores vulnerables del municipio.
Durante la diligencia de registro y allanamiento ejecutada por la Seccional de Investigación Criminal (SIJÍN), los uniformados hallaron un importante cargamento ilícito. En total, las autoridades lograron la incautación de aproximadamente mil dosis listas para la venta de marihuana y clorhidrato de cocaína, además de una serie de elementos utilizados habitualmente para el pesaje, empaque y dosificación de los alcaloides.
El registro minucioso de la propiedad también dejó al descubierto que la organización delictiva utilizaba el lugar como un taller clandestino para camuflar elementos robados. Los agentes hallaron diversas autopartes y un lote de cinco cartuchos para armas de fuego de calibre 38, además de recuperar tres motocicletas que se encontraban ocultas en las habitaciones y que presentaban requerimientos judiciales vigentes por hurto.
Los peritos de la institución armada procedieron a rastrear el historial de los vehículos recuperados, descubriendo un preocupante nexo con un hecho de sangre reciente. Las investigaciones determinaron con precisión que una de las motocicletas incautadas había sido robada de forma violenta el pasado 28 de junio en las calles del barrio Poblado Comfaunión de la misma localidad.