Diana Ospina, la mujer que estuvo casi dos días en poder de dos organizaciones criminales, ha pedido medidas que garanticen su seguridad luego de su secuestro.

Este se produjo de la siguiente manera: un primer grupo se encargó de raptarla mientras se desplazaba en un taxi por las calles de Bogotá, mientras que el segundo tuvo por tarea mantenerla secuestrada en una casa que, según se ha conocido, estaba ubicada en el centro oriente de esta ciudad.

Este video es pieza clave en la investigación. | Foto: Instagram @theatronbogota / @anaidlegna

Según el abogado de Ospina, en las próximas horas harán una solicitud ante la Fiscalía en la que insistirán en el riesgo que corre la mujer al convertirse en testigo de un caso en el que también es víctima, pese a que su declaración será fundamental para lograr la judicialización de las personas comprometidas en el secuestro.

“Vamos a hacerle las solicitudes procesales correspondientes, a requerirle que se pidan unas medidas de protección en favor de Diana, nos parece muy importante salvaguardar su vida, su integridad, y por supuesto que prestaremos el apoyo que la Fiscalía requiera en las eventuales audiencias de legalización de captura, imputación de cargos y medidas de aseguramiento”, dijo el abogado.

La petición advierte que la situación de riesgo para la mujer es tal que se hace necesario exigir garantías de seguridad, ya que el siguiente paso será someterse a diligencias para identificar a los delincuentes responsables de su propio secuestro.

“Estamos esperando las audiencias preliminares y entendemos que esto toma sus tiempos; no queremos que por el afán se vayan a cometer errores; nos estamos preparando desde ya haciéndole algunas”, señaló el abogado Peláez.

Diana Ospina y el taxi en el que se subió antes de desaparecer. Los videos son claves en la investigación. | Foto: API

Como parte de la investigación, Diana Ospina le contó a la Fiscalía la forma en que fue abordada por los secuestradores, en un recorrido que le hicieron por distintos puntos de la ciudad, además de cómo la llevaron a una casa en la que la mantuvieron con una capucha en la cabeza hasta que fue puesta en libertad.

Este testimonio se suma a unos videos de seguridad ubicadas afuera del establecimiento nocturno en el que compartía con algunos de sus amigos, en el sector de Chapinero, además de las imágenes que quedaron de su residencia, cuando los dos delincuentes se subieron al taxi.

“Tienen que venir unos juicios de responsabilidad; nosotros creemos que esto debe pasar muy pronto. La Fiscalía ya tiene algunas pistas muy claras. Como todo lo han podido conocer hasta el momento, nos preparamos de una manera responsable y ética para ponernos a disposición de la Fiscalía; vamos a hacerle la solicitud procesal correspondiente”, advirtió el defensor.