En las últimas horas, se dio a conocer que en la cárcel de máxima de seguridad de Palogordo, Santander, fue interceptada por guardianes del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) una paloma mensajera que, al parecer, habría sido entrenada para transportar elementos destinados a los internos.
De acuerdo con la información conocida, el ave llevaba atada una pequeña bolsa que contenía cargadores para celulares, memorias USB y tarjetas SIM, elementos cuyo ingreso a los establecimientos penitenciarios está restringido.
Un guardia del Inpec explicó a través de un video que el hallazgo se dio en la tarde del domingo 4 de octubre.
En el clip revelaron que la paloma habría sido domesticada para realizar este tipo de recorridos; incluso, ya se dirigía hacia un patio específico del centro penitenciario. No obstante, ante el peso de los elementos que transportaba, el ave alcanzó una gran altura durante el vuelo.
Según lo que informan los uniformados, esta no sería la primera vez que usan este tipo de modalidad para ingresar elementos prohibidos a centros carcelarios. Incluso, ya se habrían utilizado animales para transportar sustancias psicoactivas y otros objetos.
Ante este caso, vuelven a estar en el centro del debate las dificultades que enfrenta el personal del Inpec para controlar el ingreso de elementos ilegales, ya que al parecer hay otras modalidades.
Un funcionario del Inpec, que pidió mantener su identidad en reserva, informó a El Tiempo que hay otro mecanismo en el que ingresan elementos a las cárceles, denominado “beisboleros”, donde personas lanzan paquetes desde el exterior hacia los patios de las cárceles.
Asimismo, fuentes informaron al medio citado anteriormente que los criminales constantemente cambian de modalidad y, sumado al problema de la limitada capacidad tecnológica y operativa, cada día es más complejo detener este tipo de actividades. En ese sentido, trabajadores de la institución han solicitado el fortalecimiento de los sistemas de seguridad penitenciaria.
Mientras tanto, desde la entidad siguen reforzando las medidas de detección de equipos móviles y sustancias psicoactivas. A inicios de octubre, en el marco del XIII Curso Técnico Laboral en Guía Canino, las autoridades graduaron 43 nuevos binomios caninos para apoyar estas labores.
“Con 21 ejemplares destinados a la detección de equipos móviles y 22 a sustancias psicoactivas, se fortalece la capacidad operativa y se amplía el pie de fuerza para prevenir el ingreso y circulación de elementos que afectan la seguridad dentro de las cárceles del país”, detalló el Inpec.